Cuervo
El cuervo es un "ave oscena" (oscen), es decir, profética, y está ligado a Apolo por haberle anunciado la infidelidad de su amada Coronis "la Corneja", preñada ya de Asclepio, el hijo de ambos; la joven prefirió al mortal Isquis, temiendo que el dios se cansara de ella en su vejez. Apolo cambió el color blanco del cuervo por el negro y también castigó la infidelidad de Coronis, matándola a ella y a su marido. Según Plinio, el cuervo y el cisne fueron consagrados a Febo, para indicar con la contrariedad de sus colores, que este dios sabía todo lo que el día y la noche pueden producir. Se atribuía al cuervo un instinto natural para predecir el futuro, y su graznido suministraba asunto para varios pronósticos. Se contaban hasta sesenta y cuatro inflexiones de la voz del cuervo, y todas distintas, de las cuales cada una tenía una significación particular. Era presagio siniestro cuando ahogaba su voz, como si se le degollase.

