Campos Cataláunicos
o Campi Catalaunici (Batalla de los) (451). Batalla clave en la lucha del Imperio Romano por detener las cada vez más acusadas oleadas de invasiones germánicas. El enemigo al que se enfrentaron fue al pueblo huno, comandado por su caudillo Atila, valeroso guerrero y sagaz negociador que amenazaba con socavar más aún la ya pobrísima autoridad territorial romana. Los hunos, pueblo de jinetes esteparios procedentes de más allá de la llanura Panónica, habían empujado al resto de tribus germánicas desde sus asentamientos en dicha llanura hacia las posesiones imperiales. Durante el gobierno del emperador Honorio (395-423), el general Estilicón había logrado mantener en su posición a los bárbaros. Sin embargo, tras su muerte y la del propio emperador, la situación del Imperio de Occidente quedaba muy debilitada: el emperador de Oriente Teodosio II dio su apoyo a Valentiniano III, hijo del patricio Constancio y de Gala Placidia, para ocupar la cabeza romana. Ésta ocupó la regencia del Imperio, ayudada por el general Aecio. Dicho general era, probablemente, de origen huno, aunque lo único que es seguro es que pasó su infancia con ellos y que mantenía una guardia personal formada exclusivamente por soldados de esta tribu. Precisamente fue Aecio, gran conocedor de las enemistades de Atila, quien pactó con los francos salios (concretamente, con los merovingios) y con los burgundios, quienes a cambio de ayuda militar fueron asentados en el norte de Galia (merovingios) y en la Sappaudia (actual Saboya, para los burgundios) mediante un tratado o foedus. Al mismo tiempo, Gala Placidia confirmó nuevos foedus para los alanos (asentados en la actual Valence francesa) y para los visigodos (Aquitania y Orleáns). Ello significaba una pérdida de jurisdicción imperial, pero garantizaba la unión ante un enemigo mayor. Pese a todo, las pérdidas, sobre todo económicas, fueron muy graves. Así, cuando los vándalos se asientan en el Norte de África, el único enemigo de la Romania es el poderoso Atila. Éste había firmado en el año 435 un foedus con el emperador de Oriente, mediante el cual se comprometía a prestar ayuda militar al Imperio a cambio de una gran cantidad de oro procedente del socavado fisco Imperial. Sin embargo (y unilateralmente), Valentiniano III rompió el compromiso y la respuesta de Atila no se hizo esperar: desplazando grandes tropas incluso de otras tribus (como los gépidos), los hunos devastaron el norte de Italia y la Galia cisalpina. La reorganización de las tropas imperiales corrió a cargo de Aecio, que se veía las caras contra su antiguo aliado y compañero. Así pues, el día 20 de junio del año 451 ambos contingentes se enfrentaron en el lugar conocido como Campus Mauriacus o Campos Cataláunicos, cerca de la actual ciudad francesa de Châlons-en-Champagne, departamento de Marne, región de Grand Est, Francia.

