Filipo
Lucio Marcio (Lucius Marcius Philippus) (siglo I a.C.). Hijo de Filipo, el cónsul del 91 a.C.. Fue el padrastro de Octavio. Gobernó Siria del 61 al 59 y fue cónsul en el 56. Permaneció inactivo durante las guerras civiles y en marzo del 44 intentó, junto con su esposa Atia, hablar con Octavio para que no aceptara la herencia de su tío, Julio César, pero más tarde Filipo le ayudó a cumplir los legados. En enero del siguiente año, Filipo fue enviado por el Senado en una embajada a Marco Antonio a la Galia Cisalpina: los términos que trajo a su vuelta desagradaron a Cicerón.

