Omen

Mensaje enviado por los dioses en forma de señal que se tenía que interpretar, bien en forma de sueño, de un fenómeno celeste, de un estornudo o de cualquier tropiezo al azar o frase oída al paso, o de la observación del vuelo de las aves y de las entrañas de las víctimas sacrificiales, dentro de la religión romana. A diferencia de los griegos, que consideraban las señales que se producían a la izquierda del observador como desfavorables y las que tenían lugar a la derecha como favorables, los romanos operaban por lo general en la dirección contraria.
 
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