Maiestas

Cualidad, virtud o propiedad de índole moral y política del Populus Romanus, por el cual se coloca por encima de los otros pueblos. Del término Maiestas, deriva el nuestro de "majestad". Durante la República existía una ley: Lex de Maiestate Populi Romani que castigaba con la pena de muerte toda tentativa contra esta supremacía o por perjudicarla moralmente. Según Cicerón, la traición era cualquier cosa que detraía la dignidad, poder o grandeza del pueblo o de aquellos a los que el pueblo había dado poder. Saturnino fue el primero en definirla y Sila la utilizó para evitar que los gobernadores provinciales saliesen de la provincia que les correspondía. César, cuando cruzó el río Rubicón que separaba su provincia de la Galia Cisalpina de Italia (49 a.C.), fue culpable de traición y de este modo comenzó la Guerra civil. Durante el Imperio la traición se definió como cualquier clase de insulto u ofensa al Príncipe de obra, escrito o palabra. Esta Lex de Maiestate se aplicó a la figura del César, castigando todo atentado contra la figura del Princeps, convirtiéndose en temido instrumento del poder. La autoridad legal que se ocupaba del caso derivaba de las leyes julias del 18 a.C.. Las largas series de procesos por traición durante el reinado de Tiberio establecieron una interpretación revisada. El uso de la ley de maiestas estaba acompañado por el uso de informantes públicos, los delatores, en la medida que no había un fiscal que ejerciese el ministerio público en Roma, las acusaciones eran planteadas por ciudadanos particulares que se movían para ganar una parte, normalmente un cuarto, de la propiedad de la víctima. Nerón revisó la ley en el año 62 y también la usó Domiciano como arma de terror, tras lo cual decayó su importancia. Ver, Perduellio, Lex Cornelia de maiestate.
 
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