Mundus

o Umbilicus Urbis. A los pies del Capitolio se encontraba uno de los monumentos mas arcaicos de Roma, el mundus. En origen se trataba de una fosa que estaba cubierta, pero con el paso del tiempo se incluyó en el interior de un templete. No hay acuerdo sobre su origen ni sobre si era único o había varios. Las fuentes se refieren a él desde tres puntos de vista: fundacional, infemal y agrícola. Según el primero se sitúa en un contexto etrusco y fue empleado en la fundación de Roma. A él se acercarían los pobladores de la nueva ciudad para arrojar las primicias agrarias y terrones de tierra procedentes de su lugar de origen. Esta explicación proviene de Plutarco y de Ovidio. El mundus se ajusta al simbolismo del centro, es la vía a través de la cual se ponen en comunicación los 3 niveles cósmicos representados por el cielo la tiera y los inflemos. Manifestación de ello fue su identificación con el Umbilicus Urbis denominación mas comente de este monumento del Foro y que se impuso. El Mundus permanecía cerrado todo el año excepto tres días. La ceremonia de apertura era conocida con la expresión mundus patet y tenía lugar el 24 de agosto, el 5 de octubre y el 8 de noviembre. Estos días eran temibles y se prohibía todo asunto público pues los espíritus de los difuntos, los manes, salían por la boca del pozo y se desplazaban por la ciudad. Durante este tiempo nadie se hubiera atrevido a pelear, tener asambleas, casarse, ni tratar un negocio público ni particular, por razón, dice Macrobio, de estar abierto el infierno, ya que el lugar estaba también dedicado a los dioses infernales Proserpina y Vulcano. El carácter agrario del mundus lo delata también su cercanía al templo de Saturno que estaba en las proximidades. En uno de esos días, un niño descendía al interior del mundus para conocer como vendría la cosecha del año siguiente. Se cerraba con el lapis manalis y se consagraba a los dioses.
 
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