Siluros
o Silures. Poderosa y belicosa tribu que habitó en Britannia, ocupando aproximadamente los territorios de Monmouthshire, Breconshire y Glamorganshire. Según la biografía de Tácito sobre el general Cneo Julio Agrícola, los siluros se caracterizaban por tener una fuerte complexión y el pelo rizado. En su obra, Tácito insinua que, partiendo de su apariencia, los siluros habrían llegado a Britannia desde Hispania. Los siluros, liderados por Carataco, un cacique militar y príncipe de los catuvelaunos que había huido a tierras del este tras la derrota de su propia tribu, ejercieron una feroz resistencia durante la invasión romana de la isla. El primer ataque sobre las tribus galesas se produjo en el año 48, cuando el general romano Publio Ostorio Escápula marchó contra estos territorios a la cabeza de un ejército. Escápula atacó en primer lugar a los deceanglos, localizados al noreste de la moderna Gales. Las evidencias historiográficas nos muestran que Escápula derrotó a esta tribu sin hallar apenas resistencia. Tras su victoria sobre los deceanglos, Ostorio Escápula pasó varios años combatiendo contra los siluros y los ordovicos. Carataco lideró a los siluros, pero finalmente se trasladó al territorio de los ordovicos donde fue derrotado por Ostorio Escápula en el año 51. A pesar de la caída de Carataco, los siluros siguieron resistiéndose al invasor e iniciaron una eficaz guerra de guerrillas que desgastó de sobremanera a las fuerzas romanas. La determinación de los siluros llevó a Ostorio Escápula a decir públicamente que debían ser exterminados. Estas amenazas, formuladas con el objetivo de sembrar el temor entre los siluros, no hicieron más que aumentar la voluntad de estos a resistir. Los romanos enviaron una gran fuerza de legionarios a esa zona a fin de que construyeran una línea de fortificaciones por todo el territorio. Mientras los legionarios se afanaban en sus tareas fueron emboscados por una gran fuerza de siluros que los derrotó causándoles muchas bajas y llevándose a un gran número de prisioneros con ellos. Estos prisioneros fueron distribuidos entre las tribus vecinas con el objetivo de obligarlas a unirse a la resistencia. Cuando los siluros estaban al borde de la derrota, Ostorio Escápula murió dejando a Roma con un gran problema en sus fronteras britanas. En el momento de incertidumbre que siguió a la muerte del general, los siluros lograron recuperarse y derrotaron a la Legio II Augusta. Los historiadores no han esclarecido si los siluros fueron derrotados militarmente o si simplemente se logró que se rindieran a través de un acuerdo de paz. Las fuentes romanas sugieren sin embargo que esta tribu fue derrotada durante las campañas de Sexto Julio Frontino ca.78. Con el objetivo de ayudar a la administración romana a echar abajo a la oposición local, los romanos erigieron una imponente fortaleza en el territorio (Isca Silurum, Caerleon). Se construyó además la ciudad de Venta Silurum (Caerwent, seis millas al oeste de Chepstow), la cual pronto se convirtió en una población plenamente romanizada. De entre las ruinas de Venta Silurum, aún sobreviven las murallas y excavaciones realizadas en la zona han revelado la existencia de un foro, un templo, unas termas, un anfiteatro, tiendas y cómodas casas con pisos de mosaico. Una inscripción hallada en la zona indica que esta ciudad fue la capital de los siluros durante la época de dominación imperial. Evidencias arqueológicas muestran que los romanos sustituyeron a los dioses de los siluros por los suyos. Al parecer, Venta Silurum continuó gozando de status de centro político y religioso de la zona en la Britannia posromana. Ver, Britannia, Belgas.

