Evicción
Cuando un ciudadano ateniense no pagaba la multa a la que había sido condenado en un proceso privado, podía ser llevado de nuevo a los tribunales, y, esta vez, en una acción judicial que envolvía mucha mayor gravedad: el juicio por evicción, en el cual la pena no se reducía a la restitución de bienes en litigio, sino que, además, los jueces imponían a la parte perdedora una multa que había de ser pagada al erario público.

