Meroítico

Relativo a Meroe (Egipto). Cuando el faraón Neferibre Psamético II invadió Nubia, los reyes de la Dinastía II kushita abandonaron Napata y trasladaron su capital a Meroe, más al sur y por ello más resguardada. Ello contribuyó a la africanización del estado, convertido en meroítico. El reino de Meroe, cuyo centro se encontraba entre la 5ª y la 6ª catarata, a pesar de acentuar progresivamente su caracter autóctono, visible no sólo en todo tipo de manifestaciones artísticas sino también en el abandono gradual del egipcio clásico en las inscripciones monumentales, sustituido por el meroítico, no renunció jamás, sin embargo, a sus orígenes culturales egipcios. Sus reyes siguieron considerándose faraones de Nubia, manteniendo el protocolo y las enseñas de la realeza faraónica. El estado meroítico sobrevivió, además, hasta mediados del siglo IV de nuestra era, desarrollando en este lapso considerable de tiempo una fecunda cultura nubio-egipcia, la cultura meroítica, que a su vez influenció de manera importante, tanto en el plano político como en el cultural a numerosos pueblos del continente africano; muchas de esas influencias han llegado prácticamente hasta nuestros días.
 
Volver