Cirenaicos

Escuela de filosofía hedonista, fundada por Aristipo de Cirene, que floreció a finales del siglo IV a.C., desapareciendo ante el avance el epicureísmo. La ética era considerada la única rama útil de la filosofía; el fin era el goce del placer particular del momento, que era el único bien a desear por sí mismo. El placer y el dolor son movimientos, y, como tales, sensaciones positivas, la mera ausencia del dolor no es nada. Ni el pasado ni el futuro provocan un movimiento inmediato. El filósofo no sentirá pena por el pasado ni se aferrará por el futuro; y como sólo sus sensaciones inmediatas son conocimiento, tampoco tolerará la opinión vana, ni la envidia, ni la superstición. Pero los cirenaicos también mantenían que la felicidad no reside en la esclavitud al placer, sino en el dominio de éste. El arma del filósofo es la inteligencia práctica racional, que puede ser enseñada y adiestrada. La escuela cirenaica es interesante principalmente como una pieza preliminar para la filosofía más elaborada y lograda de Epicuro.
 
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