Rusa I
(siglo VIII a.C.). Rey (ca.730-714) de Urartu, hijo y sucesor de Sarduri II. Su reinado se caracterizó por sus campañas militares y por sus grandes construcciones. Se sabe que una estatua de Rusa I, existente en el templo de la ciudad de Musasir, tenía una inscripción alusiva a las luchas que hubo de realizar para reconquistar el reino de Urartu, cuyos gobernadores provinciales se habían independizado a la muerte de su padre, Sarduri II. Otra inscripción, grabada en las rocas de las cercanías del lago Sevan (Gökcai) informa de la derrota que infligió en un año a 23 países del entorno del lago, entre ellos Uelikuhi, y de las montañas norteñas de la Transcaucasia. Asimismo, llevó sus tropas por el oeste, alcanzando en Anatolia la región de Tabal y por el este el país Maneo, tras haber atravesado el lago Urmia. Donde mayor interés militar puso Rusa I fue en el país de Nairi y especialmente en el de Musasir, verdadero tapón entre su país y el Imperio asirio. Una estela bilingüe, fijada en Topzawa, exponía sus pretensiones sobre Musasir, cuyo reyezuelo, Urzana, con residencia en Ardini, le debía el trono. Sin embargo, en el año 716, Sargón II de Asiria decidió enfrentarse frontalmente con Urartu, para lo cual lanzó su poderoso ejército primero contra Mana y dos años después contra los países del este del lago Urmia. En esta campaña tácticamente retrocedió hacia el nordeste y alcanzó puntos del propio Urartu. En los subsiguientes combates el asirio fue venciendo a las tropas urarteas: en los montes Uaush, en Tabriz, Sofian, Marand, Ershk y finalmente en Musasir. Los templos y las ciudades fueron saqueadas, los tesoros y las obras de arte fueron llevadas a Asiria, los campos de regadío destruidos. Rusa I ante la crítica situación optó por suicidarse. De tal rey urarteo se conoce la construcción de diferentes ciudades de nueva planta, entre ellas Khaldini, así como fortalezas, Teshebaini, Khaldibaini y Bastara (ésta en el Irán) formada por tres ciudadelas. También dotó de un complejo sistema de regadío a la nueva ciudad de Rusakhinli y adecuó convenientemente el enclave de Toprakhkale, que a veces utilizó como capital política. A su muerte el trono fue ocupado por Argishti II, su hijo. Ver, Reyes de Urartu.

