Erasístrato

(ca.315-ca.257 a.C.). Médico y anatómico griego, uno de los más célebres de la antigüedad, originario de Ceos. Estudió medicina en Atenas y Cos y se trasladó a Alejandría, en donde continuó la investigación anatómica de Herófilo y fundó una escuela de medicina. Más investigador que practicante de la medicina, estaba influido por los métodos experimentales de Estratón. Dirigió la vivisección de animales y quizá de criminales convictos, e hizo descripciones detalladas de órganos, dando un informe preciso de sus funciones fisiológicas: por ejemplo, ofreció una explicación sobre la función de las válvulas del corazón. Observó la importancia del pnéuma (respiración) en las funciones del sistema cardiovascular y su relación con el mantenimiento de la vida. En su estudio de anatomía reconoció la diferencia entre nervios sensores y nervios motores, que fueron descubiertos por Herófilo. En la disección de cadáveres observó cambios en los tejidos corporales debidos a la enfermedad y estableció que el corazón era el punto de partida de venas y arterias. Estudió el crecimiento y la digestión, y explicó la enfermedad como algo provocado en el cuerpo por el exceso de comida no digerida. Negó que hubiera enfermedades específicas de las mujeres. Publicó un tratado sobre el cuerpo humano titulado Principios generales. Escribió otras obras, pero, salvo algunos fragmentos, no nos ha llegado ninguna. Pudo haber estado durante un tiempo en la corte de Seleuco y se dice que aconsejó al rey (ca. 293) que entregara a su hijo Antíoco I su propia esposa Estratónice, con el razonamiento de que Antíoco podía enloquecer de amor; historia improbable por motivos cronológicos. Parece que Erasístrato estuvo también relacionado con Samos. Jefe de la escuela llamada de los metodistas, opuesta a la de los empíricos y que subsistió 400 años, dejó gran número de discípulos y varias obras de importancia.
 
Volver