Escriba

Era quien conocía la ciencia de la escritura en las sociedades antiguas. Tenía una gran importancia y ocupó altos puestos en la escala social, ya que en estas culturas sumamente jerarquizadas y sometidas a la vigilancia del Estado, era indispensable la utilización de documentos escritos que llevaran un riguroso control (cuentas de gastos, centralización y sumas de tributos, cosechas, medición de los campos, números de ventas y relaciones de comercio...) tanto del Estado como de los templos. El escriba en Sumer y Babilonia se denominaba dubsar. Tenían diversas categorías, según las transcripciones de las tablillas encontradas en Tell Abu Salabikh. Los escribas de los templos eran los encargados de copiar y transmitir los textos religiosos. Muchos de estos textos eran cantados o recitados por el nar, especie de trovador ambulante que actuaba ante un público muy variado. Los escribas judíos (en hebreo, soferim) formaban una secta. La palabra secta no tiene contenido peyorativo, ni el significado moderno de este término. Su contenido es similar al de "escuela" en el ámbito helenístico. Dado el grado de analfabetismo de la sociedad antigua, no es de extrañar que constituyeran un grupo específico. Hubo escribas seguramente, en la mayoría de los distintos grupos religiosos judíos. Más que dar nombre a una secta, el término escriba se refería propiamente a una habilidad profesional. Eran los que interpretaban las Sagradas Escrituras y particularmente la Ley, traduciéndolas e interpretándolas, dando informaciones más amplias bajo la forma de haggadas, parábolas. Así se formó una ley escrita de un conjunto de principios que se transmitían oralmente, de indudable carácter religioso, aplicándola a la vida diaria. En las fuentes judías, aparecen relacionados por regla general con la Torah. Con todo, la literatura rabínica dista mucho de presentar una imagen homogénea de ellos. En ocasiones resultan copistas y en otras aparecen como expertos en cuestiones legales. Las escribas egipcios también alcanzaron gran importancia. Eran funcionarios de alto rango ya desde el Imperio Medio. Como los escribas en MesopoNuevo, el título de escriba real era llevado incluso por príncipes. Algunos eran simples anotadores de las cosechas o los cargamentos de mercancías que se llevaban a los almacenes reales o provinciales (nomos), pero muchos de ellos adquirieron una extraordinaria cultura y sabiduría que supieron transmitir en sus textos. En la Baja Época existió el título de "Escribano del libro divino" o Hierogrammata, que ocupaba un elevado puesto en el clero. Sin duda, los sacerdotes egipcios tenían una gran preparación cultural, sabiendo todos leer y escribir, pues los templos eran centros de transmisión de cultura. Ver, Equipo de escriba.
 
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