Eumenes II Soter

"salvador" (ss. III-II a.C.). Como rey de Pérgamo (197-159) mantuvo la alianza con Roma de su padre, Átalo I. Se afanó en fomentar las hostilidades diplomáticas entre los romanos y el rey seléucida Antíoco III entre los años 196 y 192, y en la consiguiente guerra ayudó a los romanos en el 191 con una flota en la batalla del cabo Córico, sufriendo en el 190 un breve asedio en Pérgamo. Los romanos cruzaron entonces a Asia Menor y en el 189 se libró una batalla decisiva en Magnesia, en la que Eumenes se distinguió. Los acuerdos de Apamea firmados en el 188 concedieron a Eumenes una gran expansión de su territorio, obteniendo la posesión de Misia, Lidia, las dos Frigias, la Licaonia, Lisimaquia y Quersoneso de Tracia: la mayor parte de Asia Menor. Eumenes persuadió a los romanos para que enviaran a Vulso, Cneo Manlio en el 189 para expulsar a los gálatas de los territorios cercanos al mar. Sin embargo, la paz de Apamea dejó muchos puntos sin resolver que generaron conflictos. Los romanos retiraron sus fuerzas de Asia Menor en el 188, aunque Eumenes, con el apoyo diplomático de Roma, hizo la guerra contra Prusias I de Bitinia del 186 al 183 y después contra el Ponto del 183 al 179, cuando Eumenes y sus aliados vencieron definitivamente a su rey, Farnaces I. En el 172, Eumenes visitó Roma para denunciar a Perseo, rey de Macedonia, y provocar así la Tercera Guerra Macedónica, que acabó con la batalla de Pidna en el 169. En un principio, la guerra fue mal para los romanos, que comenzaron a sospechar de la lealtad de Eumenes y cambiaron su apoyo a su hermano Átalo II, que le sucedió. El largo reinado de Eumenes vio la creación de la famosa biblioteca de Pérgamo, que fue trasladada por Cleopatra VII a Alejandría. Eumenes regaló a su ciudad muchos edificios hermosos, incluido el altar a Zeus, y protegió las letras y las artes. Se casó con una hija de Aricrates, rey de Capadocia. Ver, Dinastía Atálida.
 
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