Exedra

Según dice Vitrubio, eran espaciosas salas de reunión, con asientos, donde se acomodaban para conversar los retores, filósofos y otras personas que se deleitaban con los estudios. Posteriormente, en la arquitectura cristiana, se dio el nombre de exedra a un banco semicircular destinado a los presbíteros, especialmente en las basílicas paleocristianas.
 
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