Toletum

El primer asentamiento fijo que se conoce en la ciudad es una serie de castros, sobre los que después se levantó la ciudad celtibérica amurallada, uno de los más importantes centros de los carpetanos. Uno de estos primeros asentamientos se sitúa en el Cerro del Bú, sobre un cerro de la orilla izquierda del río Tajo, del que se han obtenido numerosos restos en las excavaciones realizadas, y que se pueden observar en el actual Museo-Hospital de Santa Cruz, en Toledo. En el año 193 a.C. y tras una gran resistencia, Marco Fulvio Nobilior conquista la ciudad. Los romanos la reconstruyeron y la denominaron Toletum, en la provincia de Carpetania. La ciudad desarrolló una importante industria del hierro que la llevó a acuñar moneda. La zona donde se asentaba la ciudad sufrió un profundo proceso de romanización, como atestiguan los numerosos restos de villas romanas, especialmente en la ribera del Tajo. Perteneció a la Tarraconense, en época flavia. Pasó a ser capital de los visigodos, más tarde una taifa musulmana y finalmente, una metrópoli religiosa del país. Los romanos dejaron numerosos vestigios, como un imponente acueducto del que únicamente se conservan las bases a ambos lados del Tajo, una vía romana, parte de la cual se puede ver en las laderas de los cerros de la margen izquierda del río, y un circo, ubicado en un parque público y parcialmente desenterrado. Existen otros muchos vestigios que, pese a estar dados por desaparecidos en muchos casos, es muy probable que se encuentren en el subsuelo de la urbe, tales como el teatro, ubicado en el solar inmediato al circo y que actualmente ocupa un colegio, el anfiteatro (bajo el barrio de Covachuelas), una importante infraestructura hidráulica, como los vestigios que quedan al lado de la puerta donde se accede a la mezquita del Cristo de la Luz, numerosas calzadas, como las recientemente encontradas a 7 metros aproximadamente de profundidad bajo el jardín de la Mezquita anteriormente mencionada, así como termas, aliviaderos, villas, etc.. Hay que destacar que la mayor parte de estas construcciones históricas fueron desmontadas, siendo los sillares aprovechados para la construcción de otros edificios y para la muralla que rodea la ciudad, si bien, posiblemente la mayor riqueza arqueológica de Toledo se encuentre enterrada bajo su subsuelo. Hoy, provincia de Toledo, comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, España.
 
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