Lépido
Marco Emilio (Marcus Aemilius Lepidus) (ss. III-II a.C.). Patricio romano, hijo de M. Emilio Lépido, el pretor del 218. En el año 201 fue enviado como embajador ante la corte de Ptolomeo V Epífanes, en Alejandría. En el 200 participó en la embajada en que se dio al rey Filipo V de Macedonia un ultimátum para que no atacara a los Estados griegos, y que Filipo rechazó. Su carrera se impulsó entonces: fue edil curul en el 193, gobernó Sicilia en el 191 como pretor y fue cónsul en el 187, tras haber sido derrotado en las elecciones los dos años anteriores. Lépido estaba resentido con Marco Nobilior, a quien culpaba de sus reveses, e intentó evitar que se le concediera un triunfo por su éxito en Ambracia. Lépido pasó uno o dos años librando una insatisfactoria guerra en Liguria contra los pueblos nativos. Construyó la vía Emilia desde Placentia (Piacenza) hasta Rímini, por lo que dio su nombre a la provincia italiana de Emilia Romagna. En el 183 volvió a la Galia Cisalpina como comisionado para fundar colonias romanas en Mutina (Módena) y Parma. Fue nombrado Pontifex Maximus en el 180, y en el 179 ejerció la censura como colega de su antiguo enemigo Nobilior, M. Fulvio, con quien celebró una reconciliación pública (Ver, Metelo, Quinto Cecilio). Ambos reformaron los Comitia Centuriata y Lépido construyó la Basílica Emilia. Desempeñó un segundo consulado en el 175, continuando entonces la guerra en Liguria, y dos años más tarde regresó como comisionado para distribuir las tierras en la Galia y Liguria a los particulares romanos. En agradecimiento a su labor, Lépido obtuvo el título de princeps senatus desde el 179 hasta su muerte en el 152.

