Molinos romanos
En sus primeros tiempos, los romanos estaban muy atrasados en el trabajo de los cereales para hacer pan. Mientras ellos trituraban el grano en pilones, los griegos, los egipcios, los judíos y otros pueblos de oriente utilizaban molinos. Según Plinio, en su Historia natural, el trigo o far fue el primer alimento de los antiguos habitantes del Lacio y parece evidente que durante mucho tiempo los romanos vivieron del puls "gachas" y no de pan. Plinio nos cuenta que fue Pilumno el inventor de los pilones para triturar trigo. Hay restos arqueológicos que muestran unas primeras muelas de piedras talladas en forma de discos que se movían unas sobre otras por la acción de la mano que movía un manubrio asido a la parte superior de una muela móvil y que posteriormente se fueron trocando en molinos compuestos de un cono lleno y otro vacío y cóncavo, llamando al primero meta y al segundo cotillus. A los molineros se les llamaba pistores y, dado que el trabajo era duro, solo era realizado por esclavos castigados o condenados, llamando pistrium al lugar donde se convertía el trigo en harina. Catón en su "De re rustica" cita un par de muelas movidas por un asno. Las muelas según sus dimensiones eran movidas a mano o por medio de animales. Las pequeñas llamadas "molas mamiaris" las movían hombres con alguna condena, prisioneros de guerra, esclavos, pobres o criminales. Otro tipo de muelas mayores eran movidas por asnos "molas asnarias". Varrón en su tratado de agricultura nos dice que "para hacer girar la muela y para el transporte en la misma propiedad, unos se sirven de burros y otros de vacas o mulas, según si el forraje es más o menos abundante". También describe como se almacenaba el trigo "el trigo, es necesario encerrarlo en graneros altos, por donde soplan los vientos del Norte y Este, donde la humedad no puede entrar por ningún lado. Los muros y el suelo deben estar revestidos de un compuesto de mármol machacado o arcilla mezclada con paja de trigo y heces del aceite. Este revestimiento impide que vayan las ratas al granero, y contribuye al mismo tiempo a dar resistencia al grano". En general se podría hablar de tres grupos de molinos: los pequeños movidos a mano; otros mayores puestos en movimiento por uno o dos hombres rodando, y los grandes que los hacían funcionar por medio de un asno u otro animal de tiro. Había también un tipo de molino, movido por agua, que era más industrial. Paladio, escritor romano del siglo V en su obra "De re rustica" confirma que en esa época estaban muy en uso los molinos de agua, "si se hace gran consumo de agua en los baños es preciso dirigir la salida del agua hacia las panaderías, donde se establecerán los molinos de agua". En un principio los molinos se llamaban "hidraletes" pero ya Paladio los nombra como "mola aquaria" y Zenón, en la Ley de acueductos, los llama "aquae molas". Eran de dos clases: uno de impulsión inferior en el que el agua pasaba por debajo de la rueda arrastrando los canjilones a medida que circulaba, y otro de impulsión superior en el que el agua era conducida mediante un canal hasta la parte superior de la rueda, y desde allí, al caer, llenaba unos recipientes en forma de cajas colocados en torno a una circunferencia; de este modo la rueda se movía no solo debido a la fuerza del agua sino al peso de la que llenaba los recipientes. Tras la abolición de la esclavitud por Constantino los molinos pasaron a ser movidos solo por agua. Ver, Kykleutes, Comida y bebida.

