Pilono

(griego, pylon "puerta" o "portalón"). El pilón egipcio era un elemento arquitectónico, fundamentalmente decorativo, colocado a la entrada del templo, constituyendo así la puerta principal. Designa cada una de las construcciones macizas de albañilería que forman la fachada de los templo, con torres de paredes inclinadas flanqueándola, en forma de talud. Son dos, uno a cada lado de la entrada, con un acceso independiente entre las dos torres de su cuerpo. Suelen estar decorados con bajorrelieves. Desarrollada presumiblemente a partir de la arquitectura representativa de las fortalezas, aunque en su forma se aproxima al jeroglífico del horizonte "aj". En la fachada se incorporaban mástiles con gallardetes o banderas, con tejidos en forma de banderolas, que se alojaban en unas ranuras practicadas en el paramento exterior. Después de unos inicios durante el Imperio Medio, su forma definitiva aparece durante la Dinastía XVIII, hasta desarrollarse paulatinamente y adquirir una monumentalidad gigantesca. Aún subsisten pilonos en Edfú, Kom Ombo, Luxor y Medinet Abu. En Karnak, del inmenso templo construido a base de diversas adiciones, quedan diez. Los pilones fueron incorporados al mito osiríano creyendo que Isis y Neftis (simbolizadas por los dos cuerpos macizos) hacían renacer a Osiris a través del vano de la puerta.
 
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