Dyer
o Djer o Zer o Ity o Atotis o Itti (ss. XXXI-XXX a.C.). Faraón del Período Tinita y de la Dinastía I (3.065-2.890). Hijo de Menes de Tinis y de su esposa Khenthap. Citado en la Lista real de Abidos, en la Piedra de Palermo (en donde aprece con el prenombre de Itti) y en una inscripción rupestre del Uadi Halfa. Djer, a identificar con el rey Kenkenes de Manetón, que le asigna entre 31 y 39 años del reinado, gobernó unos 50 años, pudiendo celebrar una Fiesta Sed. En los anales de la Piedra de Palermo se menciona que dirigió una expedición contra Setjet, término frecuentemente utilizado para referirse a Asia occidental, pero que por entonces probablemente aludía al Sinaí. También contra los libios y contra los nubios, alcanzando la segunda catarata. De Djer, hijo del rey Menes, a quien había sucedido en el trono, y de una de sus concubinas, calificada como "músico de Horus", han llegado variados documentos originales de interés (placas, entre ellas la de marfil, con su nombre y una clara alusión pictográfica al orto helíaco de Sothis, y una estela funeraria), así como importantes restos de ajuares, que se atesoraban en sus tumbas de Abidos y Saqqara. La primera, probablemente un cenotafio, con cámaras de ladrillo revestidas de madera, fue más tarde reutilizada como santuario de Osiris. La de Saqqara, también con un extraordinario mobiliario funerario, es de mayor importancia arquitectónica. Alrededor de la tumba de Abidos aparecieron 382 tumbas complementarias que contenían los cuerpos de 580 servidores que fueron en su mayoría sacrificados con ocasión de los funerales del rey. Su esposa fue muy probablemente la reina Meryt-Neith (algunos egiptólogos la hacen su hija), también enterrada en Saqqara, si bien dispuso de otra tumba en Abidos. Por el hecho de aparecer también cuerpos sacrificados alrededor de estas dos tumbas, se ha supuesto que la citada reina le sucedería en el trono. Sin embargo, las fuentes oficiales sitúan como sucesor directo de Djer al rey Uadji (o Djet), conocido usualmente como "Rey Serpiente". En una gran mastaba en Saqqara, datada en el reinado de Dyer y perteneciente a un alto funcionario llamado Sabu, se encontraron numerosos objetos de cobre. El cobre procedía con toda probabilidad de la península del Sinaí, así como las turquesas que fueron halladas en la probable tumba del rey en Abidos en forma de amuletos, decorados con oro, en un brazo momificado, lo que ha hecho pensar a algunos especialistas que el brazo, que se perdió, pertenecía a una mujer y la posibilidad, por tanto, de que su reina fuera enterrada junto a él. Construyó un palacio en Menfis. Quedan de él libros de anatomía, pues era médico, escribe Manetón. Fue conmemorado al sur de Egipto, en Wadi Haifa. En el Imperio Medio se pensó que la tumba de Dyer era el lugar de enterramiento del dios Osiris, por lo que se depositó en ella una figura de basalto del dios yaciendo en una cama con forma de león.

