Jasejem

o Khasekhem (siglo XXVIII a.C.). Faraón (ca.2.750-2.740) del Período Tinita y de la Dinastía II (2.890-2.686). Uno de los reyes más distinguidos de Egipto. Sucesor de Peribsen, a quien desplazaría del trono mediante las armas, e inmediato predecesor de Jasejemuy. Originario de Hieracómpolis, se desconoce su familia y el modo de cómo pudo hacerse con el poder. Ni las Listas reales ni Manetón lo incluyen como faraón de Egipto. Sin embargo, algunos monumentos confirman la realidad de su reinado, testimoniando sus actividades guerreras, contra Peribsen, los libios y nubios (fragmento de estela, inscripciones en el zócalo de sus estatuas, vasos de piedra de Hieracómpolis y Saqqara) y sus actividades político-religiosas, como la celebración de una Fiesta Sed (estatuas sedentes del Ashmolean Museum de Oxford y del Museo egipcio de El Cairo). Algunos egiptólogos lo identifican con Jasejemuy, nombre que tal vez adoptaría Jasejem tras su victoria contra Peribsen. La vida de Jasejem rápidamente alcanzó las proporciones de una leyenda que perduró a lo largo de toda la historia de Egipto. Restableció a Horus como dios dinástico. Parece haber sido, sobre todo, un rey guerrero, que dirigió una expedición a Nubia. No obstante, su victoria más importante tuvo lugar contra el norte, en una cruenta guerra que habría producido 47.209 muertos entre los enemigos del rey. Es obvio que esta fue una auténtica guerra de reunificación definitiva de Egipto. Para celebrar su victoria, el rey depositó una importante serie de objetos votivos en el viejo templo de Hieracómpolis. Pero, sobre todo, el soberano optó asimismo por cambiar su nombre, asociando al mismo tiempo a Horus y Seth reconciliados como dioses dinásticos; de este modo el rey pasó a ser el Horus y Seth Jasejemuy, nombre que significa "los Dos Poderosos son coronados". En su reinado fue destruido el poder de la aristocracia del Alto Egipto y neutralizado el de las ciudades del Delta, con lo que Jasejemuy puso punto final a la más remota etapa de la historia de Egipto y sentaba las bases, veintisiete siglos antes de nuestra era, del primer Estado territorial centralizado de la Historia, en el Imperio Antiguo. Su reinado fue largo, y estuvo marcado por los avances que se alcanzaron tanto en la suntuosidad de la vida en la corte como en la arquitectura. Vasos esculpidos en piedra fueron decorados con montículos dorados, quizá demasiado exquisitos para la época, mientras que el complejo funerario del rey en Abidos destaca por la utilización de bloques de piedra tallados, dispuestos en hileras regulares en el interior. En 1991 tuvo lugar un importante descubrimiento cerca del lugar de enterramiento de Jasejem: una flota de doce barcos enterrados en estrechas zanjas en el desierto. Poco después, excavaciones en otra parte anteriormente no excavada de la tumba revelaron etiquetas del rey Dyoser. Esto sugiere que Dyoser dirigió las exequias de Jasejem, una obligación que recaía en el sucesor del rey. Por tanto, parece que Dyoser sucedió a Jasejem en el trono de Egipto. Nemaatthap, la hija de Jasejem, y posiblemente también su esposa, fue honrada como la antepasada de la posterior Dinastía III, siendo la madre del gran rey Dyoser, pero no se sabe si Jasejem fue su padre natural. Comerció con el próximo Oriente asiático.
 
Volver