Sahure

(siglo XXV a.C.). Faraón (2.464-2.452) del Imperio Antiguo y de la Dinastía V (2.494-2.345). La sucesión de Sahure, el segundo rey de la Dinastía, estuvo asegurada por su madre, la reina Khentkawes, la heredera del rey Micerino, que con anterioridad estuvo casada con el rey Shepseskaf. Ella facilitó el camino a la realeza a su nuevo marido, Userkaf, y después a sus hijos, Sahure y Neferirkare, que le sucedieron en el trono. Según el Papiro real de Turín, Sahure, cuyo nombre Horus fue el de Nebkau, reinó 12 años, pero por la Piedra de Palermo se pueden deducir, de acuerdo a los siete censos reseñados, algunos más (14 ó 15). Manetón, que le denomina Sephres, le asigna 13 años. Sahure y sus sucesores concedieron una preeminencia especial al culto del dios Sol, Ra, y todos sus nombres estaban compuestos con el del dios. Sahure trasladó la necrópolis real a Abusir. Allí construyó una pirámide de proporciones relativamente modestas, en la actualidad está bastante destrozada. Siguió con la costumbre, iniciada por el fundador de la dinastía, Userkaf, de construir un templo solar junto a su pirámide, para demostrar así él y los otros reyes de la dinastía su vinculación con Ra. El templo solar de Sahure en Abusir no se ha encontrado, pero se sabe que existió por referencias escritas en papiros. Gracias a los bajorrelieves hallados en los templos funerarios de la pequeña pirámide (49 m de altura) que se hizo construir en Abusir, se puede afirmar que efectuó algunas expediciones a las costas fenicias (Biblos, tal vez). La representación de una guerra libia quizá aluda a una lucha contra este pueblo en tiempos de Sahure, pero es cuestionada por algunos egiptólogos. Sí tienen carácter histórico las expediciones al Sinaí (inscripción en el Uadi Haghar) en busca de turquesas y cobre, y al País de Punt (ha llegado un graffiti con el nombre del rey en la ruta que conducía al Mar Rojo, un punto de embarque para tal país) que le proporcionaron cuantiosos productos (mirra y especias). En el Uadi Maghara, en el Sinaí, Sahure dejó aviso de la amenaza que les aguardaba a todos aquellos que se rebelaran contra su autoridad, en un relieve con la eterna imagen del rey golpeando a un jefe del desierto. Junto a estas actividades militares, los bajorrelieves también evocan expediciones totalmente pacíficas (regreso a Menfis de una flota egipcia). Asimismo, controló la zona sureña (área de Nubia), según se sabe por una de sus estelas hallada en las canteras cercanas a Abu Simbel y por las improntas de sellos de barro de Buhen. Considerable privatización del suelo. Comienza la descentralización de la administración. Primeras necrópolis provinciales en las capitales de los nomos. En el noroeste de Anatolia, en una tumba de Durak, se han hallado fragmentos de una silla con chapa de oro que contenían el nombre de Sahure. De las pocas esculturas reales de la Dinastía V se posee una de tal rey, con sus nombres y títulos, acompañado de la personificación del nomo de Coptos, finamente labrada en diorita y hoy en el Metropolitan Museum de Nueva York. Sahure, que aparece citado en el Pairo Westcar en compañía de Userkaf y Neferirkare, considerados los tres erróneamente trillizos, fue sucedido por este último Neferirkare.
 
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