Dyedkare-Izezi

o Isesi (ss. XXV-XXIV a.C.). Faraón (ca.2.413-2.385) del Imperio Antiguo y de la Dinastía V (2.494-2.345). Sucesor de Menkauhor-Akauhor. Isesi, cuyo nombre Horus fue el de Djedkhau y su nombre neswt bity el de Djedkare, no aparece citado en sus monumentos con su nombre personal, escrito con unilíteros (Issi). Únicamente aparecerá designado así en los textos posteriores. El Papiro real de Turín, que recoge de modo incompleto su nombre de coronación, le adjudica 28 años de gobierno, cifra evidentemente corta en el caso de este rey. Manetón, que le llama Tancheres, le asignó un total de 44 años de reinado, lo que se acerca más a la realidad (hubo de reinar unos 57 años). Durante su reinado, tuvo el privilegio de disfrutar del esplendor de la última parte del Imperio Antiguo. Las confusiones de finales de la Dinastía IV habían quedado atrás, y Egipto podía disfrutar de un período de paz y considerable prosperidad en todos los aspectos de la vida. No obstante, el poder real se debilita como consecuencia del fuerte crecimiento de los bienes particulares y eclesiásticos. Contra la política separatista de los administradores de los nomos, se crea el contrapeso del cargo de "gobernador del Alto Egipto", que confió en manos de un Visir. En general los funcionarios provinciales gozaron de una mayor independencia que en reinados anteriores, lo que redundó en una mejor administración y en la realización con toda normalidad de los censos (se efectuaron como mínimo 21). Los altos cargos de la administración no fueron copados por los miembros de la familia real, sino por personas capacitadas. El rey fue servido por varios distinguidos visires en la compleja administración que estaba desarrollándose en Egipto. El visir Ptahhotep es considerado autor de un importante texto sapiencial "Enseñanzas", que dedicó a su hijo. Durante su gobierno se efectuaron, como mínimo, tres campañas al Uadi Maghara (Sinaí), en donde se han localizado inscripciones rupestres con su nombre. Asimismo, actuó en Nubia (improntas de sellos de barro en Buhen) y en el Uadi Hammamat, alcanzando también las canteras de Abu Simbel (una estela con su nombre se localizó en Toshekh). Por algunos relatos posteriores (Herkhuf) se deduce que pudo muy bien haber enviado una expedición al País de Punt. Las inscripciones funerarias de su reinado nos han rescatado algunos nombres de famosos funcionarios de su gobierno: el arquitecto Senedjemib, que fue también juez y Visir; el precitado Ptahhotep, Visir y Gobernador; Shepsesre, también Visir y Gobernador; Nehenu, militar que dirigió la expedición al Uadi Hammamat. Desde el punto de vista religioso Isesi hubo de abandonar el culto al Sol, pues que se sepa no construyó ningún templo solar. De su reinado son la mayoría de papiros descubiertos en el templo funerario de Neferirkare en Abusir y que constituyen los más antiguos textos en escritura hierática. En los mismos se describe con detalle la vida cotidiana y económica de las fundaciones funerarias, siendo por tanto del mayor interés. Un vaso de alabastro (hoy, en el Museo del Louvre) nos recuerda una Fiesta Sed, celebrada por tal rey. El reinado de Dyedkare destaca por las numerosas inscripciones que recogen proyectos arquitectónicos y el agrado del rey por ellos. Isesi construyó su pirámide de 52 m de altura y 79 de lado, en Saqqara, en el sector sur de la necrópolis, que fue excavada en 1945 y que aportó algunos restos de la momia real y otros objetos. Por razones que se ignoran sus hijos mayores Reemkuy e Isesiankh, tenidos de su esposa Meresankh IV, no le sucedieron en el trono, sino que éste fue ocupado por Unas, último rey de la Dinastía V.
 
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