Onos
o Unas o Wenis o Unis (siglo XXIV a.C.). Faraón (2.385-2.355) del Imperio Antiguo y de la Dinastía V (2.494-2.345). Sucesor de Dyedkare-Izezi, tal vez su padre. Unas reinó 30 años según el Papiro real de Turín o 33 según Manetón, que le llama Onnos. Su nombre Horus fue el de Uadjtauy, lo que alude a la prosperidad del doble país y, en consecuencia, no se explica por qué el citado Papiro real de Turín y Manetón hacen finalizar con tal rey una importante etapa histórica. Cuando subió al trono las arcas del Estado estaban prácticamente agotadas. Gran parte de la nobleza y el clero, se había hecho adjudicar cargos en los distintos nomos y desde allí tendía a consolidar su poder y su independencia frente al poder central del faraón, procurando ser sucedidos por sus hijos. De este modo se estaba forjando subrepticiamente en Egipto un feudalismo incipiente, que acabaría dando al traste con el Estado y con la monarquía del Imperio Antiguo. La construcción de su pirámide en Saqqara y del pasadizo que conduce a ella, por el cual era conducido su sarcófago, provocó que las tumbas de varios funcionarios del Imperio Antiguo quedaran sepultadas y, en consecuencia, se preservaran. Originalmente, el pasadizo estaba techado y contenía escenas de lo que parecen ser situaciones que rayan la hambruna entre la población, junto a otras que muestran las secuencias más antiguas de una batalla que se hayan representado en el monumento funerario de un rey. Los jeroglíficos exquisitamente grabados y antiguamente estaban rellenos con una pasta de un azul fuerte. Este ejemplo fue seguido por todos sus sucesores de la Dinastía VI. El rey no pudo o supo resistirse al nuevo auge de los viejos dioses egipcios, e hizo inscribir por primera vez, en las paredes internas, los arcaicos Textos de las Pirámides que hasta su época se habían transmitido por vía oral; compendio de textos rituales, himnos, oraciones y fórmulas mágicas, todos ellos de origen prehistórico, cuyas raíces remotas se hunden en la noche de los tiempos; de hecho, constituían el más antiguo ritual funerario de la humanidad. A pesar de haber sido violada dicha pirámide en el siglo IX de nuestra era, todavía en 1.881 se pudieron recoger, entre otros objetos, algunos restos de la momia del rey. Aunque el estado de la pirámide es ruinoso, han llegado parte de sus bajorrelieves y otros elementos (hoy, en los museos del Louvre y de El Cairo) que permiten deducir que Unas llevó campañas por Nubia (confirmadas por un grabado rupestre en Elefantina) y contra los asiáticos y libios, así como contactos diplomáticos con Biblos (aquí se ha hallado un vaso de alabastro con su nombre). Unas se casó con Khenut y con Nebet, cuyas mastabas se edificaron cerca de la pirámide real. De algunas de ellas tal vez tuvo a Ipuet, esposa que fue de Teti y madre de Pepy I. A su muerte el rey Unas fue divinizado, perviviendo su culto durante muchos siglos.

