Sehetepibre Amenemes I

o Amenemhat I (siglo XX a.C.). Faraón (1.991-1.962) del Imperio Medio y de la Dinastía XII (1.991-1.786). Probablemente, el antiguo visir de Mentuhotep IV usurpó el trono, proclamándose faraón, fundando la Dinastía XII. Es en medio de la confusa situación política que caracteriza el final de la Dinastía XI, que Amenemes I ocupa el trono. Originario del Alto Egipto pero sin vínculos familiares conocidos con la Dinastía XI, fue proclamado gracias al apoyo de algunas grandes familias aristocráticas, a las cuales confirmó la heredabilidad de sus cargos de nomarca y reforzó sus poderes provinciales. Amenemes I fue, con todo, un gran estadista que comprendió dónde estaban los auténticos intereses del Estado, marcando distancias respecto a sus protectores. Su nombre personal denota su particular devoción por Amón, oscuro dios local hasta este momento en Tebas. En el momento de su entronización, adoptó un nombre solar, a semejanza de Mentuhotep IV. Esta doble circunstancia señala claramente el rumbo de las directrices de su política religiosa, tendente a potenciar la figura del dios tebano Amón, logrando su sincretización con Re, la vieja divinidad solar de Heliópolis, que había alcanzado su papel preponderante durante el Imperio Antiguo. El clero de Tebas pronto asimiló al dios local con Re, mediante la figura divina sincrética de Amón-Re. El nuevo rey reorganizó totalmente el sistema político y administrativo, de acuerdo con un modelo de Estado híbrido centralizado-feudal. Trasladó la capital de Tebas a Ittauy, a unos 50 km al sur de Menfis. La razón fundamental fue la de iniciar la explotación sistemática de Fayum, que fue llevada a cabo por sus sucesores. Además, marcaba distancias de sus poderosos y peligrosos aliados del Alto Egipto, instalándose a medio camino entre Heracleópolis y Menfis, en territorio con una larga tradición de administración centralizada. También daba un golpe sicológico importante a la estructura feudal del Alto Egipto, al abandonar Tebas, ya que los primeros faraones del Imperio Medio, eran reconocidos como reyes en su condición de nomarcas hereditarios de Tebas, en la que el rey y nomarca de Tebas era, solo, un primus inter pares. Al hacerlo así, nombró un gobernador, un funcionario de la administración central, para que le susituyese al frente del nomo tebano. Con ello puede decirse que el fundador de la Dinastía XII, comenzó consigo mismo el proceso de liquidación de la monarquía feudal del Alto Egipto, al desposeerse él mismo, de la condición de príncipe hereditario. Ordenó una revisión general del catastro de los nomos, que asegurasen los límites del territorio agrícola de cada localidad e incluso de cada propietario, que de otra forma podía convertirse en fuente de abusos. La política exterior estuvo marcada por la necesidad de hacer frente a amenazas exteriores. Para prevenir incursiones de los beduinos asiáticos, hizo construir el llamado Muro del Príncipe, sistema de fortificaciones en la frontera oriental del Delta. Consiguió además en el año 24 de su reinado, una decisiva victoria sobre los beduinos, que permitió a los egipcios acceder a las minas del Sinaí y a su explotación sistemática, abandonada desde el final del Imperio Antiguo. En la Baja Nubia se había hecho fuerte, al comienzo del reinado de Amenemes I, uno de los pretendientes al trono faraónico alzado a la caída de la Dinastía XI, llamado Seguernesi. Expediciones militares. Progresivamente estas expediciones avanzaron hacia el sur, asegurando a los egipcios el control de las minas y canteras de la región, culminando este avance el año 29 del reinado, con la fortificación de la frontera en la 2ª catarata. Hacia occidente fue preciso realizar repetidas e incómodas campañas contra los nómadas tehenu y chemehu, habitantes de un país cada vez más desértico, el Sahara actual, que intentaban desesperadamente entrar en Egipto. Expediciones comerciales regulares al país de Opone. También se habían reemprendido relaciones con Biblo y Creta. En el año 20 de su reinado asoció al trono a su hijo Sesostris I; medida novedosa, pero prudente y acertada, que será adoptada por todos los reyes de la Dinastía XII. Amenemes I fue también un gran constructor. Su pirámide fue construida en Lisht, en el desierto occidental, a la altura de Ittauy. Murió asesinado, víctima de una conspiración palaciega, aprovechando que Sesostris I se encontraba en el desierto líbico. Ver, Imperio Medio.
 
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