Ninhursag

o Ninkhursag. En Sumeria, Acadia y Babilonia, antigua Mesopotamia, fue el nombre con el que se conoció a una deidad madre. Ninhursag es el nombre más conocido de Ki, y era la Tierra y diosa madre que generalmente aparecía como la hermana de Enlil, pero en algunas tradiciones ella era su consorte. La mayoría de los relatos que hay sobre ella son acadios. Según cuentan las leyendas, ella rompió catorce partes de arcilla primigenia, siete a la derecha y siete a la izquierda y un ladrillo a la mitad, que produjeron los primeros siete pares de embriones humanos o las siete diosas de matriz o de nacimiento, que engendraron a los primeros humanos. Posiblemente nació de la unión de An y de Nammu, o también a veces figura como hija de Kishar. En los primeros días ella fue separada del cielo (An), y sacada fuera por Enlil. Con el nombre de Antu, aparece como progenitora de la mayoría de los dioses, de los Anunaki, los Igigi y los Utukku y con la asistencia de Enki produce la vida animal y vegetal. Ninhursag significa "Señora de las Colinas Sagradas" "Señora de la montaña". Tiene otros muchos nombres; Ki "Tierra"; Nintu "Señora del nacimiento" "Dama de la luz"; Ninmah "Gran Reina", Dingirmah, Aruru "Hermana de Enlil", Uriash, Belit-ili "Señora de los dioses acadios", y como la esposa de Enki, era generalmente llamada Damgalnuna o Damkina. Algunos otros son: Mama o Mami "Madre"; Ninzinak, Nindim, Nagarsagak, Ninbahar, Ninki, Ninmag, Ninsigsig, Mudkesda; Amadugbad, Amaududa, Sagzudingirenako y Ninmenna. Era considerada como la madre de todas las criaturas vivas y madre de Marduk. Fue principalmente una diosa de la fertilidad, en algunos himnos se la identifica como "verdadera y gran señora de los cielos" y que los reyes de Sumer "fueron nutridos por la leche de Ninhursag". La leyenda cuenta que ella creó las colinas y las montañas, y que su nombre lo cambió su hijo Ninurta, de Ninmah a Ninhursag para conmemorar ese hecho. Como Nintu es sentada, por Enki, en el sector importante de la mesa el día del banquete por la celebración de su nueva morada. Como Ninmah, asistió a Enki en la creación de la raza humana. Ella junto a Nammu, modelaron al hombre con arcilla. Aunque al principio aparece mencionada como Belet-Ili, al final es mencionada en el poema épico acadio Atrahasis, poema épico de la creación y el diluvio universal, cuando deciden junto a Enki, que el crecimiento de la población humana, debe ser contenido de alguna manera "más humana" o "menos drástica", que las decisiones tomadas por Enlil, Enki y la diosa de matriz Nintu sean que de allí en adelante un tercio de las mujeres no dará a luz satisfactoriamente, y un demonio Pasittu, "arrebatará al bebé del regazo de su madre". En la cultura acadia ella fue Belit-ili y Mama, y como esposa de Ea, para los acadios contemporáneos de Enki, se la conocía como Damkina. Su prestigio disminuyo en la medida que aumento el de Ishtar, pero su aspecto como Damkina madre de Marduk, el dios supremo de Babilonia, le brindó un lugar seguro en el panteón. El mito de Enki y Ninhursag, se relata en las tablillas que datan de la época de Ur III y paleo-babilonia, de la antigua Mesopotamia. La historia narra como Enki bendijo la paradisíaca tierra de Dilmun, a petición de Ninsikil, él (Enki) hizo que brotara el agua subterránea, y que navíos de Tukric y otros lugares, llevaran oro y piedras preciosas a la mítica ciudad de Dilmun. Luego, el texto sigue narrando la incestuosa historia de Enki, Ninhursag y sus hijas, Ninsar, Ninkurra y Uttu, en la cual Enki tiene relaciones con sus hijas. Ninhursag se venga causándole ocho enfermedades. Más tarde Enlil con ayuda de un zorro trae a Ninhursag, que había perjurado no verle jamás con buenos ojos, hasta el día de la muerte de Enki. Pero finalmente accede a deshacer su conjuro y crea ocho deidades para sanar cada una de sus enfermedades. Es mencionada en el mito de Enki y Ninhursag, estando en Diimun, cuando Enki la ve en la orilla desde el agua, quiere poseerla y ella le dice "ningún hombre me hace suya en el pantano". Pero finalmente accede y dan a luz a Ninsar. También es nombrada con ese epíteto en el relato sumerio de Ziusudra, cuando Enki dice: "Yo quiero (...)(¿no?) la destrucción de mi raza humane, para Nintu quiero atajar la destrucción de mis criaturas".
 
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