Menmaatre Setos I
o Sethi I o Sethos I o Setos I o Sethy I o Seti I (ss. XIV-XIII a.C.). Faraón (1.305-1.289) del Imperio Nuevo y de la Dinastía XIX (1.305-1.186). Hijo y sucesor de Rameses I y de la reina Sat-Ra. Casado con Tuya, hija de Raia, lugarteniente de carros, y de una cantante de Amón, Ruia. Padre de Rameses II. Manetón lo denominó con el nombre de Sethos y le asignó 51 años de reinado, cifra totalmente inverosímil. Hoy se tiende a evaluar su reinado en quince años y algunos meses. Dada la paz interior que disfrutaba Egipto, gracias a la política de Horemheb y de Rameses I, Setos I, que como nombre neswt bity tuvo el de Menmaatre, pudo dedicarse al exterior para así restablecer el pasado poderío egipcio en las zonas asiáticas. Había sido sacerdote de Seth, antes de acceder al trono. Los reyes de esta Dinastía comprendieron la amenaza que para la monarquía representaban los sacerdotes de Amón. Potenciaron extraordinariamente el ejército, base de su poder, así como el culto a los demás dioses, especialmente el de Re, pero también el de Osiris, Horus e incluso el de Seth, considerado, junto con Horus, el dios de las armas, del ejército y de la guerra. Los muros externos de la gran sala hipóstila del templo de Karnak permiten conocer las campañas de tal rey. Ya en su primer año de gobierno efectuó un ataque contra los beduinos shasu que se habían apoderado de diferentes fortalezas egipcias. Pudo también deshacer una coalición de amorreos y arameos y llegar hasta Tiro. Reprimió en esta primera campaña una sublevación de habiru (Estelas de Beth-Shan). La segunda campaña se centró en asegurar los puertos marítimos del país de Amurru, y tras ello penetró en el interior de Siria. La tercera la dedicó a alcanzar la plaza de Qadesh sobre el Orontes, beneficiándose de las dificultades experimentadas por los hititas tras la muerte de Shuppiluliuma. No obstante, cuando el faraón se retiró, estallaron nuevas revueltas y los egipcios perdieron nuevamente Qadesh y Amurru. Combatió luego contra los libios que causaban altercados en la frontera occidental de Egipto, y contra los nubios de Irem (Estelas de Amara, de Sai y de Sayala). Su última campaña militar la dedicó a expulsar de la zona de Qadesh a las tropas hititas. En el interior, reanudó activamente la explotación de las minas de oro de Nubia. Respecto al clero, prosiguió la política de vigilancia de Horemheb. Inauguró una política de traslados forzados de los hijos de los grandes sacerdotes, empezando por el de Amón, con el objetivo de evitar que una dinastía de grandes sacerdotes de Amón se consolidase en Tebas. Esta política iba a ser continuada por su hijo y sucesor Rameses II. Fue un gran constructor, destacando sus trabajos en el templo de Amón en Karnak y, sobre todo, el templo que hizo construir a Osiris en Abydos, en el principal lugar de culto de la divinidad funeraria en el Alto Egipto, restaurando además obras en Tebas (sala hipóstila de Karnak) y Heliópolis y construyendo un palacio en Avaris. Al respecto, recordar que Osiris fue también el primer rey mítico de Egipto, y la lista real que Setos I hizo inscribir en dicho templo, pone de relieve su descendencia directa del dios, origen de la monarquía egipcia. Pretendía con ello reivindicar su legitimidad dinástica, frente al clero amoniano. Se hizo enterrar en un hipogeo, la mayor tumba del Valle de los Reyes (KV 17), la más grandiosa (más de 120 m de longitud) y bella (riquísimas pinturas y relieves con variedad de temas). Su tumba responde a la planta típica de corredores descendentes, que desde la entrada se dirigen hacia el pozo ritual y la sala de los pilares. Se amplió con la construcción de algunas nuevas salas, dos de ellas en la cámara sepulcral, y un pasillo que parte de la cripta, estancia donde se situaba el sarcófago, y que descendía a una sala mortuoria simbólica. Lo más destacable, quizá, es el techo de la cámara del sarcófago, que, como novedad entre el resto de las tumbas del valle, es abovedado. Todas las estancias y corredores de esta tumba están decorados. Junto a pasajes de textos religiosos aparecen otros temas relacionados con la vida cotidiana o con las observaciones astronómicas. Así, en los pilares de los muros de la sala que antecede a la cámara del sarcófago y en las paredes del pozo ritual, aparece el rey junto a diferentes divinidades. Cuando en el curso de la Dinastía XX, en la región tebana principalmente, se empezó a violar y a saquear las tumbas del Valle de los Reyes, los sacerdotes y el alcalde de Tebas decidieron reunir los despojos reales en dos de las más bellas tumbas del Valle, la de Setos I y la de Amenhotep II, cuyos accesos podían ser facilmente vigilados. En la tumba de Setos I, fueron depositadas, entre otras, las momias de Amenhotep I, Tutmosis I y Tutmosis III, Setos I, Rameses II y Rameses IX. En la tumba de Amenhotep II, las momias de Tutmosis IV, Amenhotep III, Mineptah, Siptah, Rameses IV y Rameses VI. Se da la coincidencia que los soberanos que Rameses II había hecho suprimir de las listas reales de sus templos o de las paredes de las capillas de sus contemporáneos, están ausentes. Las momias de estos últimos no parecen haber figurado en los dos escondites reales. Durante el reinado de los reyes sacerdotes de la Dinastía XXI, dos siglos más tarde, fueron de nuevo trasladadas. Ello ocurría hacia el año 1090 antes de nuestra era. Entre los personajes de su época hay que citar a los visires Nebamón y Paser, al Jefe del harén real Hormin y a los Virreyes nubios Iuny y Amenemope. Antes de morir había asociado al trono a su hijo Rameses II. La momia de Sethi I se encontró en el "escondrijo" de Deir el-Bahari. Ver, Abydos, Osiréion.

