Larvae
o Larvas. En la mitología romana, eran los espíritus de los criminales y de las personas desaparecidas en muerte trágica. Podían actuar sobre los vivos produciéndoles trastornos mentales, que intentaban contrarrestar haciendo uso de los exorcismos conocidos por la propia familia o con la intervención de alguna bruja o hechicero, que pronunciaba las palabras de conjuro al tiempo que suministraba toda clase de pócimas para defenderse de ellas. Ver, Lemures.

