Dolo

Bisalto de nacionalidad, que fue hecho prisionero por los calcidios, con Búcolo, de la misma nación. Por medio de estos dos prisioneros, los calcidios se hicieron dueños de la ciudad de Bisaltes. Pero pagando con ingratitud el servicio de Búcolo y violando la promesa que le habían dado, le mataron. La cólera celeste les persiguió al momento, hasta que habiendo consultado al oráculo, elevaron un magnífico sepulcro a Búcolo, y le distinguieron con honores divinos.
 
Volver