Parmenión
(ca.399-329 a.C.) (Parmeníon). Macedonio de noble cuna, hijo de Filotas. Tuvo una carrera impresionante con Filipo. Hábil político, prudente e inteligente, era tal vez el mejor de todos los que rodeaban a Filipo II. En el 346 negoció junto a Antípatro la paz de Filócrates y en el 337 fue enviado al Asia Menor como avanzadilla de la expedición contra los persas que iba a dirigir Filipo. Apoyó la subida al trono de Alejandro tras el asesinato de Filipo y venció las objeciones de su colega, el general Átalo. Fue el segundo de Alejandro cuando este partió en su expedición a Asia en el 334, en el que ocupó junto a sus hijos Nicanor y Filotas los primeros puestos. Durante los tres primeros años de la campaña estuvo presente en todas las batallas importantes, al mando del ala izquierda del ejército, junto a las principales autoridades independientes. Se distinguió en las batallas del Gránico y de Isos; tomó Damasco y sometió Siria. Dos de sus hijos, Nicanor y Héctor, dirigían importantes unidades, los hipaspistas (batallones reales de élite, de 3.000 hombres) y la caballería. Parmenión, representante entre los oficiales macedonios de la antigua escuela, poco a poco se fue alejando del rey y agrupó en su entorno a todos los descontentos, a aquellos que querían regresar y no estaban de acuerdo con una desmesurada extensión de las conquistas. Alejandro no podía soportar la presencia de un hombre a quien debía el trono, por lo que lo aisló en Ecbatana y le puso a cargo del tesoro estatal persa, lejos del área de combate, y para mantener las comunicaciones. En el 330 tuvo lugar el juicio y ejecución de su hijo Filotas, acusado de traición, y aunque no parece que Parmenión estuviera comprometido, fue muerto por orden del rey junto a su otro hijo Nicanor. Se decía que Filotas había confesado y delatado a sus compañeros, entre los que se encontraba su padre, que por ello fue muerto, aunque lo más probable es que la historia fuese inventada para justificar la ejecución sin juicio de Parmenión. Alejandro le asesinó antes de que este pudiera enterarse de la desgracia de su hijo.

