Aquae Voconiae
o Aquis Voconis o Aquis Vuconis o Aquis Bocconis o Aquis Vocontis o Aquas Voconias. Los orígenes de esta localidad se remontan al Paleolítico superior, pero no es hasta el siglo I, con la romanización, que se convierte en núcleo urbano. El hecho de tener agua caliente fue muy importante para que esto sucediera, así que Caldes se convirtió en una importante estación termal nombrada Aquae Voconiae. Posteriormente, y con el estatuto del derecho latino, la villa pasó a ser municipio. A diferencia de otras ciudades romanas que nacieron por interés militar o estratégico, podemos decir que se constituye a partir de un interés por la salud y el ocio. La gente acudía a las termas para curarse ya que su agua tenía cualidades curativas. El hecho de que se situara cerca del trazado de la Vía Augusta ayudaba a que muchos viajeros se pararan para descansar y avituallarse. Durante la época del cristianismo, en los siglos IV y V, apareció una necrópolis paleocristiana entre la calle San Esteban y el Paseo de Ronda de la ciudad actual, a las afueras de lo que habría sido el núcleo romano. Se conservan restos del antiguo término romano de Aquae Calidae, compuestos por una piscina termal que está rodeada de habitáculos destinados a la realización de los tratamientos a base de aceites. Los hallazgos encontrados durante las excavaciones de la zona se exponen en el Museo de Arqueología de Cataluña, situado en Gerona. Entre las piezas que se exponen se encuentra una cabeza de perro realizada en bronce así como monedas correspondientes a diversos períodos. Hoy, Caldas de Malavella, comarca de La Selva, provincia de Girona, comunidad autónoma de Cataluña, España.

