Merovingios
Con este término, que deriva del nombre del rey Meroveo, se designa a la dinastía de reyes francos pertenecientes a la tribu de los salios que reinó en la Galia desde finales del siglo V hasta la muerte de Childerico III en 751. El primer rey de la familia merovingia fue Clodis, que reinó desde 428 hasta 448, y fue sucedido por el que dio el nombre a la dinastía, su hijo Meroveo (448-457). El siguiente en la línea de sucesión fue Childerico I (457-481), al que sucedió su hijo Clodoveo (465-511), que tenía sólo quince años cuando ascendió al trono, y que se puede considerar el inaugurador de la dinastía en Francia. A su muerte repartió sus posesiones entre sus cuatro hijos: Teodorico (511-534), Clodomiro (511-524), Childeberto I (511-558) y Clotario I (511-561). Fue éste último quien unificó el reino y situó la capital en París. Después de muerto Clotario, una nueva partición del Imperio de los francos se hizo en el año 561, en que sus cuatro hijos se repartieron de nuevo los dominios. En el 613, se restableció la unidad con Clotario II (584-629), rey de Neustria, quien, en el año 622, dio por rey a los austrasios a su hijo Dagoberto I (¿-639), que le sucedió a su muerte en 628. El reinado de Dagoberto marca el apogeo del Imperio merovingio, pero su fallecimiento marcó la división del reino, por un lado en Austrasia y, por el otro, en Neustria y Burgundia. La nobleza y los altos cargos de palacio empezaron a asumir un poder que hasta entonces había estado en manos de los monarcas. El último rey merovingio, Childerico III (¿-754), fue depuesto en el año 750 por Pipino el Breve, que fue proclamado rey, dando principio a la dinastía llamada carolingia. La monarquía merovingia tenía carácter hereditario y era ayudada en las labores de gobiernose por la nobleza. La conversión de Clodoveo en el año 496, instauró el cristianismo como religión oficial de los merovingios. Las bellas artes se desarrollaron grandemente durante la etapa merovingia, dejando para la posteridad obras maestras como la Historia eclesiástica de los francos, escrita por el obispo Gregorio de Tours, y ricos esmaltes y retratos.

