Mesopotamia

En la antigüedad se llamaba Mesopotamia, "región entre ríos", a los territorios comprendidos en la desembocadura de los ríos Tigris y Éufrates en el golfo Pérsico, desde la actual Osula al norte hasta Basora en el sur. Comprendía prácticamente la superficie del actual Irak y la parte del este de Siria. Estaba dividido en dos regiones: Asiria, al norte y Babilonia al sur; ésta a su vez se dividía en dos regiones históricas: al sur Sumer y al norte Akad. Estos territorios estaban constituidos por terrenos de aluvión aportados por los dos grandes ríos nacidos en los montes del Cáucaso. En un principio fueron terrenos de difícil aprovechamiento agrícola por ser pantanosos y en los que predominaban los cañaverales y el barro. No obstante los primeros pobladores de estas zonas de la baja Mesopotamia desarrollaron entre el 7º y 6º milenio a.C. una economía agrícola y pastoril que dio origen a una de las primeras comunidades rurales y urbanas de la Humanidad. A través de los restos de los primeros poblados, Eridú, Lagash o Ur, se aprecian los rápidos cambios que estos hombres neolíticos aplicaron en el desarrollo de técnicas agrícolas (canalización y aprovechamiento del agua para el regadío) y en la invención de la cerámica y el uso del barro, en forma de adobes para la construcción, e incluso iniciaron el uso del cobre obtenido por la fusión del metal durante el III milenio. Junto a todos estos restos arqueológicos han aparecido muestras de un nuevo invento: la escritura sobre tablillas de barro. La lengua sumeria se ha podido reconstruir con el auxilio de los documentos hallados en las excavaciones, lo que ha posibilitado el conocimiento de estas primeras civilizaciones. La aparición de la escritura inició el tránsito de la prehistoria a la historia. Sobre estos territorios se desarrollaron varias culturas durante el tercer milenio: a) los sumerios, dominaron el sur de Mesopotamia entre el 3.200 y 2.300 años a.C.; b) acadios, establecieron el reino de Akad a partir del año 2.300 a.C. A partir del segundo milenio a.C. fueron los pueblos montañosos del norte los que impusieron el poder militar y crearon el poderoso imperio de los asirios y babilonios que perdurará hasta el siglo IV a.C.. Trajano se apoderó de ella y la organizó en el año 115. Adriano no mantuvo en Mesopotamia más que un protectorado; Septimio Severo la reorganizó con un procurador en Nisibis. Hubo que disputarla a los persas, que ocuparon en el 256 el potente bastión militar de Dura-Europos. Sus ciudades principales fueron Edessa, Amida, la citada Dura-Europos y Cesifonte.
 
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