Albordi

o Bordi. Nombre que los antiguos persas daban a la montaña primitiva, fundamento y base original de toda la tierra. Las montañas son, según los libros de Zenda, el apoyo o las columnas de la tierra, las cuales adquirieron por su creación la virtud productiva. La montaña llamada Bordi, que significa en general alta montaña, se elevó la primera. Le faltaban 50 años para tomar consistencia y solidez y hasta que pasaron 800 años no dejó de crecer. En los dos primeros siglos se elevó hasta el cielo de las estrellas, en el tercero y cuarto hasta el cielo de la luna, en el quinto y sexto hasta la esfera del sol, y por fin, en los dos últimos siglos hasta la primera luz. Decían que rodeaba al mundo y que se encontraba al mismo tiempo en medio de la tierra; el sol descansaba en su cima, desde donde con la luna empezaba su curso circular, de lo que resultaba la división de los días y de las estaciones, que salen de ella y vuelven al mismo lugar. Todas las otras montañas, hasta el número de doscientas cuarenta y una, no son más que ramificaciones que no cesaron de crecer durante los dos siglos en que concluyeron su perfecto desarrollo. La principal de estas montañas es la grande Huguer o la cima Tirch-Albordi.
 
Volver