Amatunte

o Amatonte o Amathous o Amatus. Una de las mas antiguas ciudades fenicias de Chipre. Situada en la costa meridional, al oeste de Citio y al este de Neápolis. Se construyó sobre unos acantilados, y tenía un puerto natural. La prehistoria de Amatunte es una mezcla de mitos y arqueología. No existía un centro urbano en el Edad del Bronce, y la arqueología ha detectado actividad humana a comienzos de la Edad del Hierro, ca.1.100 a.C.. En la Antigüedad se consideraba autóctonos a los amatuntios, o también pelasgos. Su lengua no griega se ha visto confirmada por las inscripciones encontradas escritas en silabario chipriota, que únicamente sobrevivió en el mundo egeo de la Edad del Bronce Final y continuó en uso hasta el siglo IV a.C.. Se han hallado varios enterramientos y cerámica eubea del siglo X a.C.. Durante el período posfenicio del siglo VIII a.C., se erigió un palacio y se construyó un puerto, cuyos barcos comerciaban con Grecia continental y el Próximo Oriente. De comienzos de la Edad del Hierro se halló un tofet. En la parte más alta de los acantilados los griegos levantaron un templo que se convirtió en un lugar de peregrinaje para los devotos de Afrodita, en su advocación de Afrodita Amatusia junto a un hombre barbado llamado Afrodito. El culto a Afrodita era el segundo más importante, después del de Pafos. Las excavaciones han descubierto la última planta del templo de Afrodita, también conocida como Afrodisias, que data aproximadamente del siglo I a.C. Según el mito, se celebraban las fiestas Adonías con competiciones atléticas, competiciones de caza de osos, además de danzas y cantos, todo en honor de Adonis. En la necrópolis de la Edad del Hierro Inicial con influencias greco-fenicias (1.000-600 a.C.) se ha identificado el nombre de Amatunte con Kartihadasti en la lista de tributos de Asarhaddón de Asiria (668 a.C.). Mantenía buenas relaciones con los fenicios, lo que provocó el rechazo de la liga filohelena de Onésilo de Salamina y la revuelta chipriota desde el 500 al 494 a.C. contra el Imperio aqueménida, en la que Amatunte fue sitiada infructuosamente. La venganza persa consistió en la captura y ejecución de Onésilo. Heródoto cuenta que "puesto que Onésilo asedió Amatunte, los amatuntios le cortaron la cabeza y la colgaron sobre las puertas de su ciudad. Un enjambre de abejas la llenó de panales". El hecho de que las abejas escogieran el cráneo de Onésito para su colmena se ha interpretado como "una reparación por el daño que le infligieron los amatuntios". Del 385 al 380 a.C., el filoheleno Evágoras I, rey de Salamina, se enfrentó con Amatunte, en conjunción con Citio y Soli. Después de la muerte de Alejandro Magno la ciudad resistió a la anexión, y fue obligada a entregar rehenes a Seleuco. Su importancia política perduró, y la religiosa a través de los templos de Adonis y Afrodita Amatusia, que siguieron siendo célebres en época romana. El epíteto Amatusia en la poesía romana a menudo significa "más pequeño que un chipriota", testimonio de la fama de la ciudad. Habitantes, amatusios. Hoy, los restos de Amatunte no están tan bien conservados como los de la vecina ciudad de Curio. Ver, Propétides, Cerasta. )o( MITOLOGÍA.- La legendaria fundación de la ciudad se atribuye a Cíniras, en conexión con el nacimiento de Adonis, quien llama a la ciudad con el nombre de su madre Amatus. Según la versión del mito de Ariadna recogida por Plutarco, Teseo abandonó a Ariadna en Amatus, donde murió al dar la luz a su hijo y fue enterrada en una tumba sagrada. Según Plutarco la cueva sagrada amatuntia tenía su santuario en el bosque de Afrodita Ariadna. Según el mito más netamente helénico, en Amatunte se estableció uno de los hijos de Heracles, lo que explicaría el hecho de que fuera venerado allí.
 
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