Caesarobriga

o Lebura o Elbora o Ebora. Ciudad lusitana conquistada en el año 181 a.C. por Quinto Fulvio Flaco, tras enfrentarse éste a una feroz resistencia de los antiguos pobladores de origen celta, de las tribus carpetana y vettona. Los romanos establecen en Caesarobriga un centro de comercio y descanso entre las rutas que unen Emerita Augusta con Complutum, Tarraco y Roma. Dentro de la Lusitania, Caesarobriga tiene su propio convento jurídico. Los romanos levantan murallas, y un puente que une las dos orillas del Tajo. También, prueba de su importancia económica, surgen villas (villae) en sus alrededores siendo la más importante la de Saucedo, junto al arroyo Albaladiel y que se ha conservado hasta nuestros días. Los restos del yacimiento más importantes son los pavimentos musivarios, y restos de piscinas bautismales de los primeros cristiano-romanos. La ciudad stipendiaria de Caesarobriga, alcanzó la categoría de municipium en la época flavia. Las localidades y villae de tu territorio contribuían con impuestos (adtributio y contributio) a la riqueza de la ciudad. A lo largo del siglo I fue monumentalizada con teatro, templos y foro. Acuñó su propia moneda. El recinto amurallado romano se asienta sobre los muros celtas previos y siguen el primer recinto actual. Se conoce la existencia del foro romano cuyos restos se encuentran en la actual Plaza del Pan y bajo el Ayuntamiento de Talavera de la Reina. El circo romano se situaría al oeste del foro. En ese mismo espacio y bajo la actual Colegiata de Santa María la Mayor se situaría un templo dedicado a Júpiter. En la zona oeste han aparecido restos de otro templo dedicado a Mercurio. Del puente romano antiguo sólo se conservan las bases del mismo en el primer tramo, ya que el resto es reconstrucción medieval. Aparece citada en Ab Urbe Condita de Tito Livio y en la geografra de Ptolomeo. Al ser Caesarobriga capital de una comarca agrícola, el culto a la diosa Ceres estaba muy extendido y contaba con un templo compartido con Palles en la zona este, probablemente romanizado sobre un lugar sagrado para los celtas y su dios recurrente Toutatis. Con la llegada de la primavera los caesarobrigenses y los representantes de las villas y localidades del convento jurídico se desplazaban al templo de Ceres para ofrecer regalos (mondas), a la diosa Ceres. Los presentes consistían en cestas de cereales, flores y cera. Esta fiesta de la primavera fue cristianizada posteriormente en el año 602, por el rey Liuva II regalando a los talaveranos la imagen de la Virgen del Prado. Habitantes, caesarobricensis. Hoy, Talavera de la Reina, provincia de Toledo, comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, España. Ver, Vettones.
 
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