Ategua
o Attegua. Ciudad del interior de las montañas de la Hispania Bética, en el distrito de Bastetania y el conventus de Corduba. Desde el punto de vista científico Ategua posee datos que constatan la ocupación del lugar desde el Bronce Final hasta la Edad Media, lo que lo convierte en un lugar privilegiado para la investigación arqueológica e histórica. Su privilegiado enclave, sobre un gran cerro amesetado de reborde biocalcarenítico, le permite dominar una amplia panorámica. La zona está bien abastecida de agua y constituida por un conjunto de colinas y cimas que alternan con llanos y fértiles huertas y vegas, regadas por el río Guadajoz, el "flumen salsum" citado en "Bellum Hispaniense". Tal vez el principal punto de abastecimiento de agua a la ciudad fuera la llamada "Fuente de Teba", localizada en un cañaveral existente en la vertiente noroeste del cerro. Los perfiles más abruptos de la loma de Ategua son los del norte y el este; los más accesibles, el sur y el oeste, son también los más próximos al cauce del río, que discurre a menos de un kilómetro, pero aún en estos puntos existen afloramientos biocalcareníticos que sirven de protección al yacimiento. Ategua es conocida principalmente por el papel que jugó en la guerra civil entre pompeyanos y cesarianos, que acabó con la toma de la ciudad por el ejército de César en el año 45 a.C., según relata el "Bellum Hispaniense". Destaca en Ategua su recinto fortificado iberico y romano, uno de los mayores de la provincia de Córdoba (España), y las edificaciones de epoca ibérica, romana y medieval. El yacimiento conserva estructuras de las diversas épocas por las que ha atravesado, tales como la muralla ibero-romana, casas, cisternas y un edificio público romano, una fortaleza tardo-islámica y un zoco bajo medieval, en un claro ejemplo de superposición de ciudades históricas. Los restos constructivos más antiguos que a día de hoy pueden observarse en Ategua pertenecen a la fortificación ibero romana, que defiende la totalidad de la cima de la loma y parte de las laderas. Por el lado suroeste, la muralla, edificada sobre un reborde biocalcarenítico, se ve complementada por otra línea de fortificación situada en la terraza inferior, que permanece enterrada y es la que defendía el poblado tartésico. La muralla ibero romana puede rastrearse, tanto por la topografía del terreno como por las afloraciones aisladas de lienzos, en casi la totalidad del cerro. En algunos puntos de la ladera el afloramiento de de biocalcarenita fue aprovechado como cantera, según se aprecia en las entalladuras aunque no es posible determinar la cronología de esta actividad. En la ladera oeste se conserva uno de los puntos de abastecimiento de agua a la ciudad, la llamada Fuente de Teba. A día de hoy son visibles varias piscinas romanas construidas en opus caementicium revestidas con opus signinum que estarían relacionadas con el manatial de agua que allí surge. En la terraza superior se han documentado otras construcciones hidráulicas: se trata de cisternas ovaladas o de planta circular revestidas en opus signinum. Es muy posible que estas cistemas romanas pudieran haber sido reutilizadas hasta el periodo medieval o moderno. Al suroeste de la plataforma superior fueron excavadas en los años 80 del pasado siglo, varias casas romanas. Estas viviendas, con habitaciones pavimentadas con suelos de opus signium, con suelos de tierra o con pavimentos de losas de piedra, contaban con espacios abiertos a modo de patios en los que, al menos en dos de ellas, se instalaron una cistema de planta ovalada y un pozo de planta cuadrada. Dos de las viviendas se abrían a un decumano. La cronología de las casas no es clara. Es posible que fueran construidas durante el final del período republicano. Las excavaciones parece que se abandonaron en el siglo II. Todas las viviendas se levantaron sobre edificaciones anteriores de las que se desconoce su funcionalidad y su cronología. Destacan también los restos de un edificio público romano republicano, situado al sur de la acrópolis. Del edificio permanecen las basas áticas y parte de los fustes lisos de cuatro de las columnas. Parte del edificio queda bajo la muralla islámica y bajo otras estructuras medievales incluso anteriores a la muralla, que han roto niveles arqueológicos más antiguos. Hoy, se halla situada en la campiña cordobesa, en el término municipal de Córdoba, pedanía de Santa Cruz, junto al cortijo de los Castillejos de Teba, comunidad autónoma de Andalucía, España. Ver, Castra Postumia.

