Arée
Dios de la guerra, entre los alanos. Su culto consistía en tirar del sable, plantarlo en tierra y prosternarse delante de él como si fuese ante la misma divinidad de Arée. Era, según ellos, el soberano absoluto de los dioses y de los paises donde ellos iban a hacer la guerra. Así que, cada soldado creía llevar en su vaina el destino de los combates. Ver, Ares.

