Constitutio Antoniniana
o Edicto de Caracalla. Promulgado en el 212, concedía la ciudadania romana completa a todos los habitantes del Imperio. Sólo se conoció durante mucho tiempo por una breve frase del Digesto (I, 5, 17): in orbe Romano ex constitutione imp. Antonini cives Romani effecti sunt. Luego, el papiro de Giessen 40 dio más noticias, en griego. El otorgamiento no suponía la supresión de los derechos tradicionales y de los diferentes géneros de vida existentes en el Imperio, y de él sólo quedaban excluidos los dediticii, las poblaciones bárbaras. Tenía una finalidad jurídica, como era la de conseguir la unidad de derecho en el mundo romano al igualar jurídicamente a romanos, itálicos y provinciales, y religiosa, dado que el emperador deseaba extender la veneración a los dioses romanos a todos los súbditos del Imperio. El texto de esta constitución es conocido gracias a un papiro de la colección Giessen. Este papiro sufrió daños en la Segunda Guerra Mundial y presenta lagunas sobre puntos importantes.

