Cornelia
(siglo II a.C.). Fue una matrona romana, segunda hija de Escipión el Africano. Se casó con Graco, Tiberio Sempronio, con quien tuvo doce hijos. Sobrevivieron tres hasta la edad adulta: sus hijos Tiberio y Gayo y su hija Sempronia, que se casó con Escipión Emiliano. Tras la muerte de su esposo, en el 154 a.C., Cornelia contrató tutores para la educación de sus hijos. Rechazó casarse de nuevo pese a la oferta del rey de Egipto Ptolomeo VIII Evérgetes II Fiscón y se estableció en su propiedad de Miseno tras la muerte de sus dos hijos revolucionarios. Durante sus carreras políticas, Cornelia había intentado frenar las medidas extremas de Gayo, especialmente su ataque contra Octavio, Marco por vetar la ley agraria de Tiberio. Cornelia fue una mujer de una gran cultura, interesada en la literatura griega, hospitalaria y una reconocida escritora de cartas. Después del asesinato de Gayo, se retiró a Misene, donde vivió rodeada de griegos y de literatos, recibiendo obsequios de todos los reyes aliados de Roma y venerada por todos. Los romanos la erigieron en vida una estatua con esta inscripción: Cornelia Mater Gracchorum.

