Imhotep

(ss. XXVIII-XXVII a.C). Su nombre griego es Imutes o Imuthes. Su nombre significa "el que viene en Paz". Arquitecto y visir del rey Dyoser, de la Dinastía III egipcia. De origen plebeyo, hijo del también arquitecto Kanefer y de Kherduankh, según una inscripción hallada en el Uadi Hammamat, llegó a alcanzar, gracias a su valía personal, un significativo puesto en la Corte real, actuando como consejero personal del rey a plena satisfacción de aquél (Estela del hambre). Nada sabemos de su forma de vida, de su trayectoria profesional ni del modo en que llegó a ocupar los cargos prestigiosos de los que fue portador. Su título de Visir, está atestiguado en un vaso de piedra de la Dinastía III hallado en las galerías subterráneas de la pirámide escalonada del rey Dyoser en Sakkara. Coetánea a su existencia, sólo existe la mención de su nombre en una basa perteneciente a una estatua fragmentada de su rey Dyoser (JE 49889 y 49889 a-g), en cuya inscripción se lee: "El Canciller del Bajo Egipto, el Primero después del Rey, el Administrador del Gran Palacio, el Príncipe hereditario, el Gran Sacerdote de Heliópolis, Imhotep, carpintero, escultor y fabricante de vasos de piedra". Además, Imhotep tuvo entre sus numerosos títulos los de: Sacerdote Lector, Sumo Sacerdote de Ra en Heliópolis y Arquitecto del rey Dyoser, así como dignidades políticas de un alto nivel. Hemos de ser conscientes de la importancia de todas estas funciones. Imhotep era, entre otras cosas, el responsable de elaborar todos aquellos objetos que iban a estar en contacto con el rey y con los dioses. La fabricación de vasos de piedras muy duras, sin las herramientas adecuadas, era una dificilísima técnica que no ha sido trasmitida. Unos años más tarde, su nombre aparece de nuevo en un grafito del Uadi Hammamat, llevado a cabo por el arquitecto Jnum-ib-Ra que se encargaba de supervisar los trabajos en esta cantera y que dice ser descendiente en el oficio de este gran hombre. Además lo encontramos en los relieves e Inscripciones de templos posteriores a la época en la que vivió, como por ejemplo, en el santuario de Isis en Filé, en la tercera terraza del templo de Hatshepsut en Deir el Bahari, en el templo de Ptah en Karnak, en el pequeño templo de Hathor en Deir el Medina o en un grafito en la isla de Sehel datado en el Periodo Ptolemaico. Su obra cumbre, como arquitecto, fue el diseño y la realización del complejo funerario de Saqqara para el rey Dyoser (pirámide escalonada y edificios anejos para la Fiesta Sed). Se trataba de un conjunto de realizaciones arquitectónicas trabajadas en piedra tallada y pulida (Manetón le atribuye, erróneamente, el empleo por primera vez de tal material como elemento constructivo). Aunque su vida es prácticamente desconocida, le fueron atribuidos los más antiguos textos de sabiduría, medicina y astronomía, gozando de justa fama en el campo de las letras. Desempeñó también el cargo de médico, siendo a su muerte reconocido como dios de la medicina, considerado incluso hijo del dios Ptah, llegando los griegos, muchísimo más tarde, a identificarlo, bajo el nombre de Imuthes, como Asclepios. La capilla de Saqqara "el Asklepion" fue lugar al que los lisiados y enfermos, en la Baja época, acudían en busca de curación. Muchos templos (dentro de otros complejos religiosos) le fueron consagrados: Karnak, Deir el-Bahari (aquí representado en compañía de su madre, de su esposa Renepet-neferet, y de diversas divinidades), Deir el-Medina e Isla de Filae (templo éste levantado por Ptolomeo V). De Imhotep han llegado diferentes estatuas de diversos materiales, la mayoría de bronce, representado como sacerdote (cabeza rapada, vestido talar, rollo de papiro) y médico divino. En algunos templos de Egipto y de Nubia subsisten representaciones murales de Imhotep como divinidad, portando el cetro was y el símbolo ankh. No ha podido ser identificada su tumba, una mastaba, aunque se supone que hubo de estar en el sector norte de Saqqara, cerca del Serapeum de Menfis, en cuyas cercanías tiempo después se edificaría el Templo de Imhotep, "hijo de Ptah". Los pormenores de su vida han quedado hasta el momento sepultados por el tiempo. Sólo se pueden hacer conjeturas en base a documentos más tardíos o mediante el análisis de sus trabajos y presumir su afamada sabiduría y buen hacer. Imhotep fue poseedor de un culto y por tanto de un clero, que se vislumbra a través de algunos títulos sacerdotales. Así, por ejemplo, podemos citar a Dyeho, Escriba Real de Todas las Cosas en el Templo de Imhotep, hijo de Ptah. Imhotep fue, además, escritor, aunque no nos ha llegado ni una línea; se ha conservado el recuerdo de un tratado de moral célebre en el antiguo Egipto, perdido. Según un texto escolástico del Imperio Nuevo, se encuentra entre los ocho mejores escritores de la literatura egipcia antigua. Es uno de los pocos personajes privados egipcios que logró incorporarse al panteón por méritos propios. De Imhotep descienden una serie de cualificados arquitectos, cuyos nombres aparecen recogidos en una inscripción del Uadi Hammamat.
 
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