Jepri

Término que significa "aquel que viene a la existencia". Nombre dado a la divinidad solar que renace continuamente a la nueva vida. Dios egipcio del eterno devenir. En el reinado de Dyoser y con la eclosión del nuevo dios Re, la suprema divinidad solar que preside su sistema cosmogónico, se divide en tres aspectos o personas, sin perder por ello su identidad: Jepri (simbolizado por el escarabeo), que pasa a ser el sol de la mañana; Re, que se convierte en el sol de mediodía, en su plenitud, y Atum, la vieja y originaria divinidad heliopolitana, que queda ahora como el sol del atardecer. Jepri era la representación de Re como sol naciente. La divinidad, toma la forma de escarabajo en paralelo con el escarabajo pelotero. Este animal pone los huevos en una bola de estiércol que empuja, naciendo las larvas más tarde y aparentemente de forma espontánea. Estas, se alimentan de la sustancia orgánica del interior de la pelota. Los teólogos interpretaron que era el mismo acontecimiento que le ocurría al Sol cada mañana, en el momento de su nacimiento. De este modo, el escarabajo que empuja la bola de estiércol, se entendió como el escarabajo que empuja el disco solar hacia el nuevo día, para renacer completamente rejuvenecido. Jepri fue considerado como demiurgo, dándose a sí mismo la existencia y llegó a ser dios primordial de Heliópolis. En su aspecto funerario, Jepri es también un dios que renace y por lo tanto una deidad presente sobre los muros de las tumbas, en analogía con el renacimiento del difunto en el Más Allá. Se le figuraba como un escarabajo o como un hombre llevando un escarabajo sobre la cabeza, o como hombre con la testa en forma de un escarabajo alado.
 
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