Hiram I
(siglo X a.C.). Rey (976-930) fenicio de Tiro, hijo y sucesor de Abi-baal. La ciudad de Sidón al perder su importancia político-económica fue sustituida por Tiro como gran potencia fenicia, sobre todo durante el reinado de Hiram I, personaje que había establecido algunos acuerdos con el rey David, con motivo de la construcción del palacio real y del templo de Jerusalén, y luego con Salomón, especialmente con éste de carácter económico. Estos contactos comerciales, además de proporcionar a Hiram I enormes beneficios (flotas de Ezion-Geber, naves de Tarshish), le libraron del peligro filisteo, potencia que le interceptaba determinadas rutas comerciales marítimas. Como pago por los materiales (fundamentalmente maderas) y expertos enviados para la construcción del palacio de Salomón y la del Templo de Jerusalén, Hiram I recibió durante una serie de años cantidades regulares de trigo y de aceite. Asimismo, a cambio de un préstamo de 120 talentos de oro que hizo a Salomón, recibió 20 poblados galileos, que luego probablemente devolvió al ser saldada la deuda. Hiram I llevó a cabo un gran programa constructivo en Tiro, según dice Menandro de Éfeso, habilitando dos magníficos puertos y construyendo un grandioso templo que dedicó a Melkart y Astarté. Asimismo, instituyó los ritos anuales de "el despertar" (égersis) de Melkart. El rey de Tiro llegó también a ocupar Kition, en Chipre, adonde había ido a sofocar una revuelta de los nativos, consolidando así la presencia fenicia en la isla. Fue sucedido por su hijo Baal-Azor, que reinó 17 años. Josefo dice que en su tiempo existía aún en los archivos de Tiro la correspondencia de Hiram con el monarca hebreo.

