Hititas

o Hetitas o Heteos. Conjunto de pueblos que en torno al año 2.000 a.C., penetraron en el Asia Menor, y se instalaron en las regiones de Anatolia, Armenia y norte de Siria, lo que los griegos llamaron Capadocia. Tras duras luchas con los pobladores prehititas consiguieron formar un reino fundado por Labarna, cuya capital primitiva fue Kussar. En su desarrollo, este primer reino (1.640-1.380 a.C.), pasó por momentos de gran esplendor político y cultural con los reinados de Hatusil y Mursil, extendiéndose por Siria y Babilonia. A finales del siglo XVI a.C. el poder monárquico hitita se debilitó debido a las luchas dinásticas, y a mediados del siguiente se restableció la paz interior con lo que se regularizó la sucesión legal a la corona y los privilegios de la nobleza. Su gran desarrollo político y cultural se consiguió a partir del año 1.380 a.C. con el rey Supiluliuma. En este momento ocupaba parte importante del Asia Menor y sometía a vasallaje al reino de Mitanni así como a los reinos independientes del norte de Siria. A comienzos del siglo XIII a.C. llegó a vencer a los egipcios (Ramsés II). La decadencia de este imperio se inicia hacia el año 1.200 a.C. con la invasión de los Pueblos del Mar, que habían pasado a Asia Menor. Finalizaría con la destrucción de su capital Hattusá, que fue incendiada. Su archivo enmudeció definitivamente durante el reinado de Shuppiluliuma II, último gran rey hitita. La región central de Anatolia, centro del antiguo Imperio hitita, quedó ocupada por los frigios, uno de los Pueblos del Mar. Sus orígenes culturales se relacionan con la cultura mesopotámica, sumerios, acadios y sirios, y ejerce una poderosa influencia en el nacimiento de las culturas persa, cretense y etrusca. Las muestras más notables del arte hitita se encuentran en las ruinas de Hattusá, capital del antiguo reino fundada por Hatusil, actual Boghazkeui, cuyo palacio (Hilani), sobre terraza con acceso en grandes escalinatas y con columnas sobre alta base de piedra, determinó parte de los caracteres del arte persa. En escultura, los hititas crearon una serie de temas como el águila bicéfala o el caballo alado (el Pegaso griego), y representaciones de deidades (Gilgamesh, Cibeles como diosa de la Tierra con leones) que se transmitieron a las culturas clásicas occidentales. Al mismo tiempo desarrollaron un sistema de escritura jeroglífica en el que las líneas se leen en orden alternativamente inverso (bustrófedon), es decir, un renglón de izquierda a derecha y el siguiente de derecha a izquierda. Ver, Hatti, Pteria, Hatianos, Período Oscuro hitita. )o()o( Gastronomía hitita )o( La gastronomía de los hititas fue muy variada y elaborada. Sus principales ingredientes eran productos lácteos, carne, granos y miel. Grandes amantes del pan, tenían ciento ochenta variedades. Eran grandes consumidores de vino. Incluso disponían de una legislación dedicada a la elaboración, cocción y servicio de las comidas. Ver, Comida y bebida.
 
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