Simónides
(ca.556-467 a.C.). Poeta lírico y elegíaco de Yúlide, en la isla de Ceos, en el Egeo. Era hijo de Leoprepes y tío del poeta Baquílides. Hílico, mencionado por Calímaco, fue antepasado suyo. Pasó algún tiempo en la corte de Hipias en Atenas, a petición del hermano del tirano, Hiparco. Escribió un epitafio para la hija de Hipias, Arquedice. Mientras estuvo en Atenas, participó en competiciones ditirámbicas, en las que más tarde se dijo que había ganado por lo menos 57 veces a lo largo de su vida. Vivió durante un período en Cranón (Tesalia), en la corte de los Escópadas. Cuando hacia el 515 un terremoto destruyó el palacio de estos, él escribió un lamento para la familia. También escribió un lamento por Antíoco, hijo de Equecrátidas. Un hermoso fragmento, que describe la dramática situación de Dánae y Perseo, arrojados al mar en un cofre, puede ser parte de un himno. Escribió un encomio de Escopas, del que se conserva un fragmento que trata sobre la virtud. En el 514, después del asesinato de Hiparco, abandonó Atenas, pero regresó en la más democrática década de los años 90 del siglo V. El epitafio que escribió para el ateniense muerto en la batalla de Maratón fue preferido al que escribió Esquilo. La Guerra Médica (480-479) le proporcionó gran fama: conmemoró la batalla de las Termópilas con un himno, dirigido al héroe homérico Aquiles, en memoria de los espartanos que cayeron allí, al frente de los cuales estaba Leónidas. También escribió un famoso epitafio al soldado espartano caído, y otro, más personal, a su amigo el profeta Megistias. En su libro de elegías conmemoró las batallas de Artemision y Platea. Fue amigo de Temístocles y Pausanias, y defendió al primero frente a los ataques excesivos de Timocreonte. Escribió odas a vencedores: una alabando a Glauco de Caristo, otra, compuesta antes del 489, para Eválcidas de Eretria, y otra en honor de los vencedores de Platea del año 479. Hacia el 476 se marchó a la corte de Hierón de Siracusa, a quien reconcilió con Terón, tirano de Acragante. Vivió hasta edad avanzada y fue enterrado en Acragante. Fue admirado por la simplicidad con la que expresaba el pathos de la muerte. Aristófanes, en Las nubes, hace una parodia de él acusándolo de anticuado. Era un poeta profesional: solía trabajar por un salario, razón por la que quizá se ganó la reputación de avaro; así, la frase de Píndaro "musa de alquiler" se aplica a Simónides. Parte de la poesía que nos ha llegado con su nombre y que fue recopilada en el siglo IV no es suya. Parece que adquirió fama por sus dichos ingeniosos, muchos de los cuales eran de naturaleza cínica. También se dijo posteriormente que descubrió la tercera nota de la lira y que reconoció las vocales largas y las consonantes geminadas del griego.

