Olibrio
Anicio Hermogeniano y Probino Anicio (ss. V-IV). Hermanos, miembros de la familia de los Anicios, a quienes Teodosio concedió el consulado en 395. Eran dos jóvenes adolescentes: Olibrio tenía aproximadamente diecinueve años y Probino era unos años más joven. Su padre, Sexto Petronio Probo, fue cónsul en el año 371 y gobernó las prefecturas de Iliria, Italia, África y las Galias. Había muerto ya cuando sus hijos alcanzaron el consulado. La madre de los cónsules, Anicia Faltonia Proba, procedía también de una familia distinguida. Es verdad que el consulado no era ya lo que había sido en tiempos anteriores, pero seguía siendo la meta a la que deseaban llegar muchos aristócratas. La designación de los dos Anicios como cónsules tenía un valor simbólico: mostrar a los aristócratas paganos, que todavía eran bastantes a pesar de la derrota sufrida en la batalla del río Frígido en setiembre del 394, que aún tenían un puesto en el Imperio romano si, como los Anicios, eran cristianos. Claudiano les dedicó un panegírico.

