Capilla Blanca

Construida por Sesostris I, es una pequeña capilla que debía ergirse en el interior del recinto del Templo de Amón en Karnak, Tebas. Sin embargo, fue desmontada durante en Imperio Nuevo. Se ignora cuál era su situación exacta dentro del gran templo. A finales del siglo pasado, las autoridades del Servicio de antigüedades de Egipto decidieron restaurar los distintos edificios que componen el gran Templo de Amón en Karnak, que el paso del tiempo y la mano del hombre habían dejado en un estado crítico. Al acometer la consolidación del III Pilono, mandado construir por el rey Amenhotep III de la Dinastía XVIII, y ante el estado de ruina que presentaba, se decidió desmontarlo en su totalidad para, posteriormente, volver a levantarlo sobre un terreno lo suficientemente estable y resistente. Durante el trabajo de desmontaje fueron apareciendo, formando parte d la cimentación, numerosos bloques pertenecientes a varios edificios anteriores. Pero el descubrimiento más sorprendente se produjo cuando se trabajaba en los cimientos del ala sur del Pilono, a una profundidad de cuatro metros, y apareció un bloque de caliza blanca tallado con jeroglíficos bellísimos en los que se podía leer la titulatura del rey Jeperkare Senusret, el segundo monarca de la Dinastía XII. Se trataba de un arquitrabe de la Capilla Blanca. A partir de este momento, el descubrimiento de más bloques fue constante durante diez años, hasta la campaña de 1937 en la que se recuperó el último elemento. Una vez que se pudo estudiar globalmente lo recuperado, se comprobó, que el edificio estaba casi completo pues sólo faltaban cinco bloques. Ese mismo año, se decidió acometer la anastilosis del edificio. Para realizar esta tarea se procedió, en primer lugar, a la restauración de los bloques ya que, aunque era evidente que la Capilla había sido desmontada con sumo cuidado, algunos elementos habían aparecido muy dañados. Esto era debido a que los bloques, una vez desmontados, habían sido situados en la parte más baja de los cimientos del III Pilono, soportando todo el peso del edificio. El trabajo mecánico, los movimientos sísmicos y la fragilidad de la piedra caliza con la que estaban construidos, provocaron un gran deterioro en alguno de ellos. Una vez concluida la restauración y consolidaci¢n de los bloques, fue preciso localizar un lugar apropiado para levantar de nuevo el edificio. Después de analizar varias opciones, se optó por un área situada en el ángulo N-E del recinto de Karnak. Tras realizar varias catas, se comprobó que era una zona libre de restos anteriores y que el emplazamiento era correcto. Otra decisión, no menos difícil, fue la orientación del edificio. Basándose en el estudio de los relieves se decidió la orientación E-O. Decididas la ubicación y orientación de la Capilla, fue precisa la construcción de unos nuevos cimientos que garantizasen su estabilidad. Para ello, se excavó hasta una profundidad de 3 metros, donde se encontró un suelo suficientemente resistente y estable. Posteriormente, se construyó una estructura de hormigón armado sobre la que se levantaría la Capilla. Inmediatamente se procedió a la reconstrucción y, así, a principios de 1940, trece años después del descubrimiento del primer bloque, la Capilla Blanca había sido levantada de nuevo. Es el templo egipcio más antiguo que ha llegado completo hasta nosostros. Es además, uno de los pocos edificios levantados durante el Imperio Medio que ha sobrevivido a la destrucción, reutilización o modificación posterior. De este modo, proporciona una información de primera mano y no manipulada, puesto que no ha sufrido las mutilaciones y las damnatio memoriae que otros edificios han padecido Además, aporta una información epigráfica e iconográfica muy valiosa sobre la evoluci¢n teológica, filosófica y política que se estaba produciendo en los comienzos de la Dinastía XII. Por último, muestra numerosas ceremonias y aspectos del Heb-Sed que se desconocían. Estaba construida con bloques de piedra caliza blanca muy fina. Está formada por un zócalo cuadrangular elevado, al que se accede por dos escalinatas situadas en costados opuestos, sobre el que se levantan dieciseis pilastras que sostienen los alquitrabes y el tejado de forma de terraza. Toda la capilla está decorada con delicados jeroglíficos polícromos de perfecta ejecución. Es una excelente muestra de la extraordinaria belleza de la arquitectura egipcia, ya desde principios de la Dinastía XII. Ver, Capilla del Bajo Egipto.
 
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