Nabuzaradán
o Nabu-zera-iddina (ss. VII-VI a.C.). Comandante babilonio, jefe de la guardia y de las tropas de Nabucodonosor II. Nabuzaradán saqueó y destruyó Jerusalén en el 586 llevando a Babilonia los vasos sagrados y las alhajas del Templo, que había sido incendiado. Asimismo, controló las deportaciones, enviando a su rey, que se hallaba en Riblah, a los habitantes de la ciudad destruida (el rey Sedecías, las autoridades, los artesanos y la mayor parte del pueblo). Vigiló los ajusticiamientos y el nuevo orden administrativo, dejando como Gobernador de Judea a Godolías. Por orden del propio Nabucodonosor II, Nabuzaradán dejó en libertad al profeta Jeremías, que había sido partidario del sometimiento a los babilonios. Cinco años después y con ocasión de la expedición del rey babilonio a Egipto, Nabuzaradán volvió a Judea y procedió a la deportación de otros 745 judíos.

