Gehena
Designa el infierno en el Nuevo Testamento griego. Deriva de Gehinnon, es decir, el Valle de Hinnon, cerca de Jerusalén, sitio que despertaba imágenes maléficas en el espíritu. Más tarde, se convirtió en el lugar donde se arrojaban los desperdicios y basuras de la ciudad, siendo necesario quemarlo posteriormente.

