Histieo
(ss. VI-V a.C.) (Histiaios). Tirano de Mileto (ca.515-ca.494), bajo dominio persa. Dos años después de que se convirtiera en gobernante, salvó al rey persa Darío I cuando este cruzaba el Danubio para atacar a los escitas durante la campaña de Escitia (513-512). Otros tiranos griegos encabezados por Milcíades pretendían destruir el puente por el que debían pasar los persas en su retirada, pero Histieo los persuadió para que no lo hicieran. Fue recompensado por Darío con un territorio en Tracia, en Mircino, región rica en madera y minas, cerca del posterior asentamiento de Anfípolis. Hacia el 505, Histieo cayó bajo sospecha ante Darío, quien lo llamó a Susa, en donde fue retenido en una especie de exilio con honores; era consultado por el rey sobre asuntos relacionados con los griegos y los jonios. Mientras tanto, su yerno Aristágoras gobernaba en Mileto. Histieo envió un mensaje secreto a Aristágoras autorizando la revuelta jonia del 499 contra el gobierno persa. Después de la toma y la destrucción de Sardes en el 498, Histieo pidió a Darío que le permitiera regresar a Jonia para negociar el final de la rebelión, y el rey estuvo de acuerdo; pero cuando Histieo llegó a territorio jonio, se indispuso con el gobernador persa local Artafernes. No se atrevió a regresar a Susa, sino que se dirigió a Mircino. Estuvo ausente de la batalla de Lada en el 494 y acabó convirtiéndose en pirata, con Bizancio como centro de operaciones, y atacando distintos lugares de las islas a lo largo de la costa asiática. Fue capturado en Misia por Hárpago, general de Artafernes, y fue empalado.

